De izquierda a derecha: el consejero delegado de Volotea, Carlos Muñoz y el director general, Lázaro Ros.

Pocos empresarios son capaces de pegar dos pelotazos seguidos. Carlos Muñoz lo ha intentado, pero no entrará en esta distinguida lista. Al menos de momento. Este empresario, cuyo nombre es muy reconocido en el sector aéreo y empresarial –y algo menos para la gente de a pie– fundó Vueling, una aerolínea cuyo modelo low cost es sinónimo de éxito. Tras la venta de esta, se embarcó con en otro proyecto aéreo junto con su socio Lázaro Ros: Volotea. Sin embargo, la compañía aérea está muy lejos de lo que se esperaba de ella entre otras cuestiones por su frustrada salida a Bolsa. Su intento de parecerse a Vueling no ha salido bien.

Para entender la evolución de Volotea hay que echar la vista atrás. Mucho antes de estar ni siquiera pensada. En 2002, el empresario murciano Carlos Muñoz, junto a su fiel socio Lázaro Ros, fundaron Vueling, aerolínea que comenzó a operar en julio de 2004 bajo el modelo low cost que tantos éxitos estaba dando a Ryanair en España.

Carlos Muñoz creó junto a Lázaro Ros Vueling. Años después fracasaron en un intento de replicar la fórmula de éxito con Volotea

Desde El Prat arrancó su crecimiento, ayudado también por la quiebra de Spanair. Pronto, muy pronto, se convirtió en todo un modelo a seguir. Superó las expectativas. Y en 2006 salió a Bolsa. No obstante, de los momentos de euforia se pasó a las dificultades económicas de las que pronto saldría la empresa. Y entonces fue el momento de buscar comprador. En 2009, se fusionó con Clickair, la low cost participada por Iberia. Más tarde, en julio de 2013, llegaría la opa del holding dueño de Iberia, IAG.

La fusión en 2009 es la que aleja a Muñoz de Vueling, que en ese momento era el consejero delegado. El exministro de Industria Josep Piqué ocupó su lugar. Poco a poco su participación en la empresa queda diluida cerrando una etapa de gestión empresarial muy exitosa. De hecho, a día de hoy Vueling es la aerolínea española que más pasajeros transporta con 39,3 millones en 2018, según datos de Aena. Solo superada por Ryanair con 46,8 millones. Y en estos datos tiene mucho que ver la visión empresarial de Muñoz y Ros.

ARRANCA VOLOTEA EN 2012

Tres años después, Muñoz –acompañado de su socio– trataron de repetir el éxito de Vueling con una empresa de características similares. De esta forma, en 2011 nace Volotea y un año después inicia sus operaciones con una flota modesta y un capital muy parecido al de los inicios de Vueling: 30 millones de euros aproximadamente.

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Con sede en Asturias, Volotea es una low cost cuyo objetivo es unir las medianas y pequeñas ciudades del sur de Europa a precios económicos. Al frente de ella están Carlos Muñoz y Lázaro Ros, consejero delegado y director general, respectivamente. Desde sus inicios siempre tuvieron la vista puesta en salir a Bolsa, algo que anunciaron a bombo y platillo. No se llegó a producir y se fue retrasando la fecha en el calendario. Ahora está fijada para 2020 o 2021. Pero es solo una previsión.

Detrás de los intentos frustrados estaban los fondos CCMP y Corpfin; actualmente fuera de su accionariado desde 2018. En su lugar, hay cinco fondos inversores Elysium y HRS Management, Meridia Capital, Rijn Capital y Rocinante, además de sus fundadores.

Con la salida a Bolsa en el aire, sus últimos resultados no terminan de convencer. Volotea ha cerrado el ejercicio 2018 con un beneficio neto de 341.000 euros, frente a los 11,18 millones de euros del año anterior, en un ejercicio marcado por el impacto de la nueva normativa contable NIIF-UE, el aumento de los costes del carburante y el efecto del tipo de cambio dólar/euro básicamente por la compra de combustible.

Por otro lado, la cifra de negocio de la aerolínea creció un 28,9% en 2018, hasta los 396 millones de euros, frente al volumen de negocio contabilizado en el ejercicio de 2017 (307,5 millones de euros), según figura en la memoria anual remitida por la compañía aérea al Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF).

A nivel de negocio, su operativa queda lejos también de Vueling. En cuanto a número de pasajeros, recientemente transportó más de 25 millones de pasajeros desde su primer vuelo en 2012 y un total de 6,6 millones en 2018. Cifras que están por detrás de las diez primeras aerolíneas de España en términos de usuarios transportados. No obstante, espera transportar entre 7,5 y 8 millones de pasajeros. Para ello ha añadido este año a su flota seis Airbus 319, alcanzando así 36 aviones.

Tampoco es de las aerolíneas mejor valoradas por los usuarios. Es poco conocida, opera en aeropuertos secundarios y no deja de ser una compañía low cost más. Tiene presencia en 13 países: Francia, Italia, España, Alemania, Grecia, Croacia, República Checa, Portugal, Malta, Austria, Irlanda, Luxemburgo y Marruecos. Si bien es cierto, Volotea es una empresa joven con siete años de actividad. Pero Vueling consiguió en muy poco tiempo algo que Volotea no ha sido capaz de replicar: salir a Bolsa y el éxito de su modelo de negocio.