Vodafone
Colman Deegan, CEO de Vodafone España

Todo el mundo mira a Vodafone España. Su cambio de CEO, y sobre todo su curriculum, sitúa al operador rojo como uno de los principales actores en la consolidación del sector. Pero hasta ese momento, la compañía no quiere que toda su estrategia se base en el barro del ‘low cost’.

Desde hace varios trimestres los operadores de telefonía han centrado gran parte de su negocio en el bajo coste. Además, la coyuntura económica que dejará tras de sí la crisis del covid también impactará en la manera de consumir por parte de los clientes. Es decir, el ‘low cost’ todavía tiene recorrido. Pero Vodafone estima que no todo se puede basar en engordar la cartera móvil y, sobre todo, su marca Lowi.

Por ese motivo, y de cara al otoño, la compañía que ahora dirige Colman Deegan ha llevado a cabo una importante revisión de su estrategia comercial. En concreto, ha aunado todos sus servicios digitales, que incluyen desde la conectividad a internet, la televisión, seguridad, servicios IoT… desde los 95 euros hasta los 125€, con esta estrategia Vodafone busca poner en valor toda su gama de productos y, lo más importantes, que el Arpu (rentabilidad por cliente) coja una curva ascendente.

En este sentido, se trata de un mal endémico de las telecos desde hace trimestres. Una situación que ellos mismos han provocado con las continuas guerras de tarifas y el impulso de sus marcas de bajo coste para captar clientes. Eso ha erosionado los márgenes del sector, que desde hace meses no consigue ver crecimientos positivos. Todo ello se suma al robo de clientes que, en realidad, provoca precisamente tener que invertir más en la “operación retorno” que en otro tipo de acciones de marketing.

VODAFONE Y “SUS COSAS”

En este contexto, Vodafone ha sido el operador que más ha incidido en su particular lanzamiento de servicios asociados a la conectividad. Y quiere que tengan rendimientos. Un ejemplo es el internet de las cosas (IoT). Durante la pandemia el operador rojo dio un nuevo giro a su estrategia de “objetos conectados”, y ahora quiere ponerlo en valor.

Dentro de su ‘One Hogar Ilimitable’, el servicio más característico es, precisamente, el IoT. V-Home Mini (en los paquetes de Hogar Ilimitable 3.0 y 4.0) es un servicio de monitorización del hogar que permite a los clientes ver en directo y desde el móvil lo que ocurre en casa cuando no están. Incluye dos dispositivos: un hub que, conectado al router, se encarga de vincular y establecer reglas de actuación sobre todos los dispositivos inteligentes de la casa; y una cámara Full HD con visión nocturna. Además, V-Home Mini facilita acceso a control de dispositivos como luces, sensores y termostatos (no incluidos) también con reglas predefinidas, y con control de voz mediante altavoces inteligentes (no incluidos).

Y fuera del hogar esta CarConnect en el paquete de Vodafone One Hogar Ilimitable 4.0, un servicio que proporciona wifi con acceso a internet a los integrantes del vehículo, permite tener localizado el coche en todo momento desde el móvil.

Además, lógicamente, cuenta con la tradicional conectividad fija y móvil y la televisión. Una TV que sigue apostando por el cine y las series como una de sus principales bazas frente a la competencia que, un año más, exhiben el fútbol por bandera.

LA CONSOLIDACIÓN QUE VIENE

Ante este escenario, Vodafone debe acompasar la gestión de su futuro corporativo con la estrategia comercial. Es decir, en casi todas las quinielas de la consolidación del sector en España el operador rojo aparece. Comprado, comprando o fusionado, la compañía parece tener un futuro asociado a otra empresas.

Y por eso, precisamente, si la situación no cuaja y por algún motivo Vodafone sale de esa ecuación, el operador no puede diluir su Arpu ni su presencia como compañía. Básicamente porque quedaría relegada a un tercer puesto y, de nuevo, tendría que pelear por captar clientes de bajo coste para no perder ritmo con la competencia.