Vodafone Antonio Coimbra

La carrera por el 5G ya ha empezado en España. Lo ha hecho a medio gas y sin todos los operadores. El único que ha dado el paso es Vodafone, aunque de momento llega a un número limitado de ciudades y con algunos condicionantes de cobertura. A todo esto se añade que los teléfonos que soportan esta tecnología son pocos y caros.

Por eso, la compañía presidida por Antonio Coimbra tendría en sus manos impulsar este servicio que, ahora mismo, le ofrece un valor diferencial frente a la competencia; pero no lo hará. Según ha conocido MERCA2 en fuentes cercanas al operador rojo, no habrá terminales de marca blanca este ejercicio para potenciar la acogida de tarifas con 5G, y que de verdad se usen.

Ahora mismo Vodafone ofrece esta conectividad en sus promociones con servicios ilimitados de datos, por ejemplo, pero la realidad es que hay muy pocos móviles que soporten esta tecnología. Así, una de las soluciones, como se ha hecho en otras ocasiones, podría ser ofertar terminales de marca blanca, fabricados por otras compañías, y que tuvieran un precio más asequible para el gran público. Pero hay dos condicionantes que, en realidad, deja a la filial británica sin muchas alternativas.

En primer lugar, los operadores han perdido atractivo para los clientes a la hora de comprar su teléfono móvil a través de este canal. Vodafone y el resto de compañías han visto como trimestre a trimestre cae este negocio. En segundo lugar, los últimos dispositivos de marca blanca por los que ha apostado Vodafone han tenido un funcionamiento discreto. En 2016 dispensaron unas 400.000 unidades; pero al año siguiente la cifra se quedó en 250.000. Posteriormente el operador rojo no ha querido hacer grandes promociones y alardes de marketing. Ahora mismo en su catálogo ofrecen el Smart V10 como gran atractivo, pero lógicamente sin 5G.

El otro gran condicionante que deja a Vodafone sin margen para pelear con algún tipo de marca blanca y relanzar los servicios 5G tiene que ver con el coste de fabricación. Como en todas las generaciones anteriores, los primeros terminales que llegan al mercado son los de gama alta. En base a estos, los fabricantes empiezan a realizar otras gamas más asequibles que son las que finalmente se venden en masa. El problema para Vodafone es que ningún fabricante, bien para ellos mismos o como marca blanca, está ahora mismo desarrollando móviles 5G baratos. Por lo tanto, el operador se queda sin un stock que poder administrar.

VODAFONE ANTE EL BLACK FRIDAY

Bajo este contexto, el próximo Black Friday se presenta con esta dicotomía en Vodafone. En su página web aparece como reclamo el “viernes negro”, las tarifas ilimitadas y el 5G. Todo encaja bien si no fuera porque apenas hay un puñado de móviles, y muy caros, en los que se pueda disfrutar de esta conectividad que ofrece una velocidad de descarga no vista hasta ahora.

Para ello lo intenta solventar con uno de sus mejores socios en estos momentos, Samsung. Con el reclamo del Black Friday, y bajo la premisa de un ahorro de casi 500€, Vodafone promociona el Galaxy Note 10 Plus 5G, pero con un precio que se va por encima de los 800 (junto a la tarifa a 36 meses).

Así, con el objetivo de aumentar la presión competitiva hacia sus rivales, el operador rojo anuncia este martes todas sus ofertas para esta fecha tan señalada ya. Será la directora de Servicios, Contenidos e Innovación, Blanca Echániz, la que públicamente anuncie cómo pretende encarar la compañía el Black Friday con todo el peso en el 5G, pero sin que apenas se pueda usar el 5G.

EL FUTURO

Ante este presente, qué se puede esperar del próximo 5G de Vodafone. El consejero delegado de Vodafone España confirmaba en la última presentación de resultados financieros que en “los próximos meses” la compañía ampliará su red de 5G a cinco nuevas ciudades españolas, que se suman a las 15 en las que la operadora lleva ofreciendo la nueva tecnología móvil desde el pasado mes de junio.

En la rueda de prensa, Coimbra, que rehusó dar los nombres de esas cinco ciudades (ni datos de captación de clientes), indicó que la compañía sigue tanto desplegando nuevas redes con la tecnología móvil como reforzando las que ya tiene. De hecho, detalló que su prioridad es reforzar su red en esas 15 ciudades, donde hay una cobertura media del 50%, porque su intención es mejorar la experiencia de los muchos miles de clientes que ya se conectan a ellas.

Así, pese a que Vodafone está poniendo un gran esfuerzo en el segmento B2B a la hora de explotar su 5G, la realidad es que en el mercado de particulares todo pasa porque que haya dispositivos que soporten esta conectividad. Algo que de momento va muy despacio.