El grupo Vocento ha empezado el año como acabó el anterior: de forma convulsa. Así, si durante el mes de diciembre hubo un importante choque con la plantilla, tras cerca de 40 despidos. A comienzos de enero ha sido la especulación sobre una posible compra de los medios del grupo Prisa, lo que ha puesto en el disparadero a la compañía. Una situación extraordinaria que ha obligado a la familia Ybarra, que lidera el núcleo duro del accionariado, a dar un golpe de autoridad con la compra de cerca de 3,3 millones de títulos en apenas una semana.

El mazazo de los Ybarra al accionariado de Vocento arrancó de forma sostenida el pasado 7 de enero, un par de días después de que reconociese que había estudiado la compra de los medios de Prisa. En dicho momento, la acaudalada familia adquiría 42.000 títulos por los que desembolsó algo más de 48.000 euros, a través de su brazo inversor Onchena. Solo era el comienzo. Al día siguiente, se compran otras 38.422 acciones.

Finalmente, sería en los días siguientes cuando el mazazo fue más virulento. La CNMV recoge en sus registros que el día 11 de enero los Ybarra desembolsaron cerca de medio millón de euros para tomar bajo su control 417.909 nuevas acciones. En la siguiente jornada bursátil, el día 12, se produce el gran movimiento. Así, se notifica la compra de más de 2,78 millones de títulos por los que se pagan 3,3 millones de euros. Con ello, la familia perteneciente a la nobleza ejecuta una de sus mayores movimientos en el capital de Vocento en los últimos años.

LOS YBARRA ACRECENTAN SU PODER EN VOCENTO

Hasta ahora, los Ibarra habían ido adquiriendo paquetes accionariales en los últimos años, aunque muy lejos del golpe efectuado en este mes de enero. Para hacerse una idea de lo que supone el nuevo abordaje sirve decir que los 2,78 millones de títulos adquiridos solo el día 12 suponen más de 10 veces la inversión efectuada en todo el 2020, al menos a través del brazo inversor Onchenta. Aunque no es la única fórmula, dado que el pasado mes de junio Ignacio Ybarra Aznar, presidente del Consejo de Administración del Grupo, ya compró otros 100.000 títulos.

En el caso de Onchenta, la relación estrecha con Vocento, por la que están obligados a notificar sus movimientos en el accionariado a la CNMV, se produce a través de Álvaro Ybarra Zubiría. El empresario hace las veces de Consejero del grupo de comunicación y presidente Ejecutivo de la sociedad de inversión. Aunque en el registro de la comisión aparece otro nombre, el de la marquesa Carmen Ybarra Careaga, ya que se trata de la máxima representante del brazo inversor familiar. A pesar de los movimiento recientes, incluso incrementado su posición en los próximos días, la relación entre la familia y la firma se remonta a noviembre de 2006.

Aunque no es el único apellido con poderes en la compañía. Así, también aparece Enrique Ybarra Ybarra, el que se convirtiera en presidente de la firma allá por 2012, que mantiene un 6,536% del accionariado. Entre todos ellos, están tratando de acumular mayor poder en detrimento de otras grandes figuras en el accionariado de la firma. En concreto, se trata de Santiago Bergareche Busquet que aparece como uno de los máximos acciones, con un 8,284% de Vocento, o del conocido gestor de fondos español, Francisco García Paramés, que mantiene más de un 10%.

ONCHENTA, UNA REFERENCIA EN EL MUNDO INVERSOR ESPAÑOL

El hecho de que el brazo inversor con el que la familia Ybarra está ganando poder en el accionariado de Vocento no es nuevo. De hecho, el nombre de Onchenta es muy reconocido en el mundo de la inversión en España, tras años de grandes aciertos. Así, por ejemplo, recientemente obtuvo una lluvia de cientos de millones, tras la venta de una parte importante de su posición en MásMóvil, tras ser una de las primeras firmas que apostó por el crecimiento de la telco.

Tras su éxito con MásMóvil, la marquesa de Arriluce de Ybarra está logrando otras fuertes plusvalías gracias a su temprana apuesta por las energías renovables. Sin ir más lejos, su inversión en la pequeña Solarpack llegó en algún momento a principios de año a multiplicarse por cuatro. De hecho, Onchenta entró en el accionariado de la renovable a un precio de 8,3 euros, mientras que l 8 de enero éste superaba los 34 euros. A día de hoy cotiza cerca de los 28, lo que supone una revalorización del 237%.

En su larga lista de éxitos también hay nombres como Europac o Iberpapel a las que sacó importante rentabilidades. Curiosamente, en esa lista de triunfos no está Vocento, con la que más que ganar ha perdido dinero, y pese a ello la marquesa sigue confiando en la firma. Una actitud que quizás deje entrever que la apuesta por la firma tiene fines no monetarios.