La historia de Vértice 360 estuvo en sus inicios ligada con la polémica al ser considerada “una productora política”. Manuel García-Durán fue su rostro público durante años y en sus consejos de administración se sentaron figuras como Josep Piqué o Ignacio López del Hierro. Entre 2012 y 2014, cuando muchas voces especularon con que el Partido Popular iba a privatizar la gestión de las televisiones autonómicas para frenar su sangría, Vértice 360 apareció en todas las quinielas para tutelar el día a día de canales como Telemadrid.

Pasada aquella etapa, Squirrel Capital, con Pablo Pereiro al frente, se hizo con la mayoría de acciones de la productora, que comenzó una nueva etapa sin las puertas giratorias de antaño. El problema ahora es otro: la vuelta de Vértice 360 al mercado bursátil ha provocado unos volantazos que han provocado un vértigo de infarto: ha pasado de revalorizarse un 365% a hundirse en bolsa y tener que salir temporalmente del parqué.

La presión vendedora provocó un terremoto que acabó con masivas demandas que acabaron en bloqueo. La tarjeta roja no tardó en llegar: “La CNMV recomienda máxima cautela a accionistas e inversores en la negociación de las acciones de la compañía”. El organismo presidido por Sebastián Abellá aconsejó a Vértice que realizase un contrasplit accionarial (agrupar varios títulos antiguos en un nuevo) para revalorizar las acciones y colocar su precio en unas cifras dignas de supervivencia (1 céntimo de euro).

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Pablo Pereiro en primer lugar estalló por una intromisión “sin precedentes que altera el normal comportamiento de las acciones en el mercado, al que ha salido a cotizar tras casi cuatro años. Vértice 360 es una compañía sin deuda, sólida y solvente, que, sin duda alguna, ya es y será un referente nacional e internacional. La empresa entiende que su valor de capitalización bursátil la debe establecer el mercado, libre y soberano, como así finalmente será”.

Finalmente Vértice aceptó el envite: “El consejo de Administración tiene intención de convocar Junta General Ordinaria de Accionistas, para su celebración en fechas 8 y 9 de mayo de 2018, en 1ª y 2ª convocatoria respectivamente, en cuyo orden del día se incluirá el punto de ‘propuesta, debate y posible acuerdo de contrasplit respecto de las acciones de la compañía”. 

Uno de los grandes problemas de Vértice es que no produce ningún gran espacio en el mercado y sus relaciones contractuales con Mediaset, Atresmedia o Mediaset son prácticamente inexistentes. La productora que quiso reinar gestionando televisiones autonómicas factura menos de 4 millones de euros anuales, situación que la convierte en irrelevante en la industria audiovisual española. Sin embargo su máximo accionista, Squirrel Capital, goza de cierta tranquilidad tras haber superado los 7 millones de euros de beneficios en 2017.

El principal accionista de la compañía se ha hecho un hueco en el panorama mediático rescatando empresas con problemas financieros como Vértice o Radio 4G, emisora que perdió más de un millón de euros en 2017. Esta situación obligó a vender la mayoría de acciones de la emisora a su fundador, José Antonio Abellán, que hoy se mantiene al frente de ‘La Jungla’ y de los contenidos de la emisora.

Está previsto que Squirel Capital se haga con parte de los títulos de Vértice 360. Al fondo que dirige Pablo Pereiro le van mejor sus otras inversiones audiovisuales. Es el caso de Best Option Media, que facturó 65 millones de euros en 2017 al contar con clientes de medio centenar de países. Esta compañía opera en nuestro país a través de las licencias que vendió Vocento en Madrid, Andalucía, Región de Murcia y la Comunidad Valenciana.

El canal BOM emitió en sus inicios una programación basada en culebrones o magazines elaborados en Catalunya, pero en los últimos tiempos se ha diferenciado de la competencia al adquirir cine de gran calidad que se complementa con teletiendas y espacios de videncia.