España es un país -y no es una leyenda- que se caracteriza por la baja productividad y el contar más las horas que pasas en la oficina que el trabajo efectivo y eficaz que realices. Además, nuestros horarios y costumbres hacen que en gran parte de las empresas la jornada laboral acabe bien entrada la tarde. Pero no sólo experimentos sino casos concretos de grandes compañías (igual por eso son grandes) han demostrado las ventajas que tiene trabajar menos. Vamos a ver alguno de esos casos de éxito en grandes empresas.

En España cada vez más empresas se van incorporando a esta filosofía, acelerando el proceso debido a la crisis del coronavirus. Sin embargo, aún estamos muy lejos de la media europea y en muchos caso a años luz de las empresas punteras en esta política de trabajar menos siendo más productivos, y al mismo tiempo ayudando a los empleados a compaginar mejor su vida personal y laboral, sobre todo en el aspecto de conciliación.

Un experimento exitoso en un país muy trabajador

Microsoft Japón éxito y trabajar menos

Japón era el lugar perfecto para abordar el plan. Un país con fama de muy productivo pero también muy trabajador (aunque realmente son los menos productivos del G7), donde pasan horas y horas en la oficina, las que hagan falta para cumplir los duros objetivos de la empresa. Pero en Microsoft Japón pensaron que quizá era la hora de cambiar los paradigmas. Para ello, los 2.300 empleados de Tokio se pasaron el verano verano pasado realizando una prueba de reducción de jornada, sin cambiar el sueldo ni las obligaciones. ¿El resultado? Un éxito total.

Acudieron a la oficina cuatro días a la semana, es decir, 32 horas laborables. La empresa les regaló un día para conocer el impacto en el rendimiento de los empleados. Cuál fue la sorpresa de la compañía al ver que no sólo repuntaron los niveles de concentración, ánimo, conciliación y felicidad, sino que aumentaron su productividad en un 40%.

Pero no sólo los trabajadores salieron ganando, y la empresa en cuanto a productividad, sino en otros ámbitos: se ahorró un 23% en la factura de la luz, un 58% en tinta y papel para las impresiones, y registró un 25% menos de peticiones de días libres. Se acortaron además el número y la duración de las reuniones. El éxito fue tal que Microsoft lo incorporó a otras filiales. Pero ésta no es la única empresa que ha triunfado con estas prácticas. Veamos más ejemplos muy significativos de empresas con reducción de jornada.