empresa familiar

A la hora de emprender siempre surge la duda sobre si es mejor hacerlo solo o en compañía. Las dos opciones son viables y tienen sus pros y sus contras, pero lo que tenemos que tener claro es que la persona con la que vamos a trabajar hombro con hombro debe ser alguien de nuestra total confianza. Encontrar un buen socio no es nada fácil, y no siempre la mejor opción es buscarlo en nuestro entorno familiar.

Hay quien piensa que mezclar negocios y familia no es una buena combinación y, sin embargo, también hay grandes ejemplos de empresas familiares que han resultado ser todo un éxito. Para intentar ayudarte en tu decisión vamos a ver las ventajas y las desventajas de asociarte con un miembro de tu familia.

Tu familiar es un socio de confianza

socio o familia

Encontrar un socio no es una tarea sencilla, debe tratarse de alguien que tenga intereses profesionales en el mismo ámbito que tú y que además pueda aportar al negocio algo más que dinero u otros bienes. Sus capacidades y habilidades deberían complementar a las tuyas, ya que solo así es posible formar un buen equipo de trabajo.

Sin embargo, cuando empiezas a buscar un socio te das cuenta que no es tan fácil encontrar una persona que encaje contigo y en la que puedas confiar. Por el contrario, si tu socio es un familiar cuentas con la gran ventaja de que ya sabes que es alguien de confianza que se va a preocupar tanto o más que tú por el negocio.

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