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En plena desescalada, el sector del vending también observa con preocupación el comportamiento del covid-19 en estos primeros días de reapertura de la economía. Los profesionales de las máquinas expendedoras se incluyen en el grupo de los que no han parado durante la cuarentena. De hecho, ellos garantizaban el acceso directo e inmediato a alimentos y bebidas a muchos profesionales esenciales como sanitarios o militares, en las pocas instalaciones abiertas en los momentos más críticos de la pandemia –hospitales, residencias y algunos recintos públicos-.

En una sociedad marcada ya por el distanciamiento social y que se encamina necesariamente hacia un ‘contacto cero’ para poder retomar la ansiada “nueva normalidad”, el futuro del negocio del vending, como en tantos otros sectores, también es incierto. Sus expectativas se centran en la reapertura de oficinas, empresas, factorías, polideportivos, estaciones, aeropuertos, establecimientos hoteleros, instalaciones públicas, sedes administrativas, universidades… “La mayoría de las empresas de vending viven de la gente que trabaja de forma presencial, el teletrabajo ha tenido un fuerte impacto en el sector”, explica a MERCA2, Yolanda Carabantes, gerente de la Asociación Nacional Española de Distribuidores Automáticos (Aneda).

Y aunque la desescalada ya ha comenzado “todo va muy despacio”, apunta Carabantes, si bien es cierto que el sector “está preparado” para cuando todo “se normalice”. No cabe duda de que en el uso de las máquinas expendedoras “no hay contacto físico, y el pago se puede realizar en efectivo, con tarjeta o contactless, todos son completamente seguros” explica la gerente de Aneda. En este sentido, “la opción de pago la elige el usuario, pero la venta es desasistida y segura”, concluye.

Entretanto la facturación del sector ha caído más de un 50% en estos dos últimos meses, las pérdidas se cifran en unos 55 millones de euros en el último mes, en un sector que en 2019 facturó 1.400 millones de euros, que dispone de 380.000 máquinas expendedoras repartidas por toda España y que genera 30.000 empleos de manera directa e indirecta.

En cuanto a la elevada demanda de guantes, geles y mascarillas de uso obligatorio en el transporte público, las maquinas expendedoras se han convertido en otro canal de venta idóneo por su dispersión y accesibilidad, “me consta que se ha generado esa demanda pero desconozco ahora mismo el impacto que puede tener en nuestro sector”, afirma la representante de Aneda, una asociación centrada en el vending de bebidas y alimentos y cuya demanda principal sigue siendo la bebida caliente.

La posibilidad de acercarse a estas máquinas en cualquier momento sin necesidad de esperar colas invita a pensar que estos dispensadores de material de protección se acabarán popularizando.

Pero sí, la demanda se está adecuando al escenario cambiante que se avecina, y también supermercados como Carrefour, Ahorra Más, Lidl o DIA se han sumado a la comercialización de mascarillas higiénicas desechables en los lineales de algunos de sus establecimientos.

¿CAMBIARÁN LOS HÁBITOS DE COMPRA?

Los hábitos de compra y consumo han cambiado, aunque todavía no resulta fácil medir el alcance real de esas rutinas que se perpetuarán y diferenciarlas de aquellas que se quedarán en meros usos pasajeros. “No dependerá tanto del covid-19 como de una demanda creciente de la automatización y de la compra no asistida, sin contacto físico, y la tecnología avanza rápido en este sentido”, opina Carabantes.

En cualquier caso, “el sector está totalmente preparado para volver plenamente a la actividad, deseando que llamen las empresas” expresa con optimismo la gerente de la asociación sectorial, que recuerda que “no ha dejado de trabajar, desde el minuto uno para mantener el abastecimiento en los emplazamientos de emergencia”.

GUÍA DE BUENAS PRÁCTICAS Y SEGURIDAD

En paralelo, la Asociación Nacional Española de Distribuidores Automáticos ha lanzado esta semana una guía de buenas prácticas y protocolo de medidas preventivas en el sector de la distribución automática para impulsar la seguridad tanto de empresas como de consumidores en esta crisis del coronavirus.

La guía, revisada por una empresa externa de servicios de protección y por la asociación europea del vending, a la que pertenece Aneda, se ha remitido a las autoridades competentes. En este documento se detallan medidas específicas, con el firme compromiso de ofrecer un servicio responsable y de calidad.

En el protocolo destaca el apartado de la seguridad, por lo que desde Aneda recuerdan que en este momento “la única forma de lograr la caída del virus es siendo solidarios”. “Si hacemos un uso responsable y respetamos el entorno de las máquinas, cumpliendo las indicaciones de los sanitarios, como lavarnos bien las manos y respetar las distancias de seguridad, podremos disfrutar como siempre de ellas”, señala el sector.

Algunas de las acciones que se están llevando a cabo en las empresas consisten en extremar la limpieza y desinfección de las máquinas en cada reposición, así como la protección de manos y caras de los reponedores, entre otras medidas.

El sector del vending recuerda que la distribución automática no solamente ha sido necesaria en un momento excepcional como éste, sino que, al estar prohibida la restauración colectiva actualmente, las máquinas expendedoras han resultado “imprescindibles” para proporcionar alimentos y bebidas en determinados emplazamientos a sanitarios, policías, militares, servicios de protección civil y otros usuarios especialmente involucrados en esta crisis.

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