Alberto Garzón Facua

El sector del vapeo se muestra optimista ante la división de competencias ministeriales y espera forjar una relación “fluida y productiva” con el Ministerio de Consumo. Así, el negocio busca recuperarse de la crisis que les afectó a finales del 2019 y causó cierres, despidos y pérdidas económicas. Limitar el consumo de cigarrillos electrónicos a los más jóvenes eso otro de los grandes retos a los que se enfrenta el negocio del vaping.

El presidente de la UPEV, Arturo Ribes, mira el horizonte con optimismo y confiesa que espera potenciar mucho más esa interrelación entre la UPEV y la Administración. La división de competencias deja para Sanidad la regulación de los productos que contienen nicotina, y el ministerio de Garzón se encargará del resto, es decir, aquellos líquidos que no contienen dicha sustancia. “Que haya un ministerio dedicado a esto, a nosotros nos garantiza que en el momento en el que nosotros les informemos van a tomar buena nota, van a prestar especial interés en lo que les decimos”, confiesa Ribes sobre el nuevo Ministerio de Consumo.

La confianza del presidente con el traspaso parcial de competencias tiene mucho que ver con la frustrada campaña de Sanidad en contra del tabaco. Una campaña que Ribes califica como “bastante fuera de la realidad” y que, originalmente, pretendía ser un instrumento en la lucha contra el tabaco, pero aumentó el número de fumadores un 1%. Al mismo tiempo, indujo al sector del vapeo a la crisis y redujo sus previsiones en 20 millones de euros, propició el cierre de medio centenar de negocios y alrededor de 400 empleados.

En este contexto, la UPEV tiende la mano a ambos ministerios y espera reunirse con ellos en un breve espacio de tiempo para explicarles la situación que atraviesa el sector. El primero de los mensajes que esperan poder transmitir a Sanidad es que el cigarrillo electrónico no es tabaco,”en lugar de ser una puerta de entrada para el tabaquismo, es todo lo contrario, es una puerta de salida”, insiste Ribes. De cara al Ministerio de Consumo pretenden incidir en la importancia de la calidad y la seguridad de los líquidos que se emplean en el vapeo.

La relación con las instituciones marca el ritmo del sector, y el presidente de la UPEV asegura que el crecimiento que se prevé para el 2020 está condicionado a que no vuelvan a repetirse campañas como la que hizo la ex ministra Carcedo. Si bien es cierto que se da un crecimiento orgánico que depende de fumadores que se pasan al vapeo.

UN 0,4% DE LOS VAPEADORES SON MENORES

Un 0,4% de los vapeadores son menores de edad. Esta realidad preocupa al Gobierno, pero el presidente de la UPEV considera este dato como una cifra mínima. Además, el Ministerio de Sanidad publicó en un estudio cuyo resultado reveló que el 50% de los jóvenes había utilizado el cigarrillo electrónico. “Los menores de edad son transgresores, prueban absolutamente todo”, señala Ribes, y puntualiza en la diferencia entre probarlo y ser usuario.

“Las cifras son las que mandan, y hay menores que fuman, muchos más de los que vapean” resalta Arturo Ribes. A pesar de eso, desde la asociación que preside están tomando medidas para que los menores no accedan a estos productos en el comercio electrónico. El sistema del doble check verá la luz en febrero y casi la totalidad de las tiendas del sector lo adoptarán.

Cuando un menor acude a comprar a una tienda especializada, el vendedor reconoce su condición y no le vende el producto. Esto ocurre en el 99% de los casos, mientras que en el comercio online no hay manera de controlar esta situación. A partir de ahora, gracias al doble check, al comprar en estas tiendas será obligatorio adjuntar el documento de identidad, y en caso de ser menor, se le denegará la entrada a la tienda.