Antonio Garamendi - Presidente CEOE - subida SMI
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi

Los sectores más afectados por la pandemia del covid-19 vuelven a tener una tregua de cuatro meses, pero saben que no será suficiente. El Consejo de Ministros aprobó este martes el Real Decreto-Ley que prorrogaba los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) por fuerza mayor (que acababan este miércoles) hasta el 31 de enero.

Las negociaciones no han sido fáciles, la CEOE dio el visto bueno la misma mañana del martes, cuando el Gobierno decidió ampliar las ayudas a sectores como el comercio o la hostelería, algo que un día antes, cuando alcanzó el acuerdo con CCOO y UGT, no contemplaba.

Al final, todos los agentes sociales dieron luz verde al acuerdo y a partir de este mismo jueves 1 de octubre, los ERTE de fuerza mayor se extenderán automáticamente a determinados sectores, aunque también se han creado dos figuras a las que podrán acogerse todos los demás: los ERTE de impedimento de la actividad y los ERTE de limitación de actividad.

Sin embargo, el sector del turismo, la hostelería y el comercio ya ha adelantado que necesitan que los ERTE se alarguen más tiempo, reclaman también ayudas concretas por cada sector y piden un plan de rescate al Gobierno.

TURISMO

El presidente de la Mesa del Turismo, Juan Molas, cree que el acuerdo “permite respirar un poquito”, pero necesitan que se establezca un sistema específico para el sector. De hecho, la institución presentaba este martes un paquete de 21 medidas, entre las que se encuentra una extensión de los ERTE hasta el 1 de junio de 2020 para las empresas que lo necesiten, al ser la actividad “más dañada por la crisis”.

Además, piden que se extienda la percepción del 70% de la base reguladora para los trabajadores afectados por ERTE en el sector turístico, ya que los ingresos “no pueden limitarse al 50%”. Otra petición es sobre los ERTE discontinuos, para que permitan a las empresas operar días determinados o periodos vacacionales, acompañados de simplificación administrativa para la tramitación de altas y bajas comunicadas telemáticamente.

Ya su vez reivindican que se destinen al menos 7.000 millones de euros del mecanismo de seguro de empleo (SURE) de los 21.000 millones de los que dispondrá España para financiar los ERTE del sector del turismo.

HOSTELERÍA

Hostelería de España, Hostelería de Madrid y la Asociación Madrileña de Empresas de Restauración (AMER) también exigen otras medidas que vertebren un plan estratégico de rescate del sector, pues aunque valoran como un gesto positivo del Gobierno incluir en la prórroga de los ERTE al sector hostelero, les parece “insuficiente”.

En concreto demandan ayudas directas y a fondo perdido. Además de una ampliación de los ERTE más allá del 31 de enero, porque para esas fechas no prevén que se haya recuperado el consumo ni que la pandemia esté superada. Entonces necesitarán una nueva prolongación de los ERTE y ayudas urgentes para superar la situación.

Piden que actúen ya y no espere hasta el último momento como ha ocurrido ahora, pues consideran que es “indignante” que hayan tenido a cinco millones de familias, que dependen de la hostelería, en vilo hasta el último momento sin saber qué iba a pasar con su futuro.

COMERCIO

La Confederación Española de Comercio (CEC) alega que el comercio no solo supone una buena parte de la riqueza y empleo en España, con 3,2 millones de empleos y el 13% del PIB, sino que, además, es también uno de los sectores con mayor número de trabajadores acogidos al ERTE, superando las 107.000 personas.

Y de haberles forzado a asumir el coste de los ERTE hasta enero pondrían en riesgo la continuidad del 50% del sector, lo que se traduciría en la desaparición de casi 250.000 establecimientos y 600.000 puestos de trabajo.

Por ello urge al Ejecutivo a adoptar medidas específicas en apoyo a los autónomos y pymes del sector, pues consideran que están intentando recuperar la actividad, que hasta ahora ha sido prácticamente nula. Entre ellas, tomar una decisión lo antes posible sobre el problema de los alquileres comerciales, que “está asfixiando a los pequeños negocios”. Así como medidas de apoyo fiscal y financiero que garanticen la liquidez a los comercios, el aplazamiento del pago de la deuda tributaria y la condonación de pago de tributos, entre otras medidas.

EFECTO BOLA DE NIEVE

Tanto CEOE, como la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) confían en que este acuerdo permita garantizar la continuidad de la mayor cantidad de empresas y empleos posibles “en una coyuntura económica tan adversa y dilatada en el tiempo”.

Pero los expertos ya advierten de que la factura saldrá cara, pues para pagar los ERTE habría que destinar todos los fondos europeos que España va a recibir. Es decir, el país se va a endeudar más y esto solo crea un efecto “bola de nieve” que nadie sabe cómo y quién lo va a pagar.

En este sentido, el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, cifra en unos 22.000 millones de euros el coste de las medidas de protección a trabajadores y empresas adoptados en la pandemia desde finales de abril hasta septiembre. Aproximadamente la mitad corresponden a la Seguridad Social y la otra mitad al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) por las prestaciones asociadas a los ERTE.

En cuanto al coste que implicará esta nueva prórroga de los ERTE, el ministro señala que dependerá de cuántos autónomos se acojan a las nuevas ayudas y de cuántas empresas soliciten los nuevos ERTE. En todo caso, subraya que el esfuerzo presupuestario superará los 1.000 millones de euros mensuales “en el mejor de los escenarios”.