Muchas veces el trabajo se nos hace cuesta arriba. Esto puede ocurrir porque trabajamos rodeados de gente tóxica que más que aportarnos nos suponen un verdadero problema de salud.

La gente tóxica es aquella que parece encontrarse alrededor de sus compañeros para dificultarles la vida. Ya sea de forma intencionada o no, suponen un lastre en cualquier aspecto (en casa, en la pareja, en el trabajo…). Se les reconoce porque da la impresión de estar siempre enfadados. No se alegran de los triunfos de otros, sino todo lo contrario.

En un mundo ideal, lo idóneo es intentar alejarse lo máximo posible de esta gente. Sin embargo, si son personas cercanas con las que tenemos que trabajar codo con codo, esto puede ser prácticamente imposible. Por ello, es bueno que conozcas los trucos que te ayudarán a tener una mejor convivencia (y soportarlas un poco más).

Busca junto a ellos una solución

solución

Este tipo de personas solo ven problemas rodeándoles por todas partes. No se sienten apoyados por nadie y esto lo demuestran atacando a los demás. Para ellos, la mejor defensa siempre es un buen ataque.

Por ello, es bueno que trates de ayudarles enfocándote en transmitirles o decirles directamente que juntos podéis buscar una solución a aquello que tanto les perturba. Muchos de ellos hacen una montaña de un grano de arena porque no saben gestionar los problemas.

Es muy importante hablarles en plural. Juntos podéis solucionarlo. Trata, siempre que interactúes con ellos, de ser lo más amable que puedas. La cosa es atajar el problema y erradicarlo de raíz. Algo así tipo: “Perfecto, no te preocupes, vamos a ver cuál es el problema y a solucionarlo”.