facturar

El impago de facturas no es algo que resulte desconocido para los autónomos. De hecho, la estadística nos dice que la gran mayoría de los profesionales que trabajan por cuenta propia se van a quedar sin cobrar algún trabajo a lo largo de su vida. Y esto supone un problema por partida doble. Porque el autónomo no solo se queda sin cobrar por su trabajo, sino que además puede tener problemas de liquidez.

Un profesional vive de su trabajo, si no cobra por él, tampoco tendrá dinero para hacer frente a las deudas derivadas de su actividad. Es decir, que un autónomo que no consigue cobrar sus facturas puede convertirse a su vez en un moroso. Para que esto no ocurra, es importante tomar precauciones para intentar asegurarse el pago de todas las facturas emitidas.

Envía tus facturas a tiempo

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Como autónomo es normal que tengas muchas tareas pendientes. Tantas que con frecuencia te retrasas en la elaboración de la factura, lo que le da a tu cliente la excusa perfecta para retrasarse con el pago. Para que esto no ocurra, asegúrate de facturar lo antes posible una vez terminado el trabajo. Y si haces la facturación una vez al mes, fíjate una fecha concreta para hacerlo y no te la saltes por nada.

Lo bueno es que hoy en día tienes a tu disposición muchas aplicaciones de facturación. La mayoría de ellas son gratuitas y muy sencillas de utilizar. Si tu problema es una falta absoluta de tiempo, entonces no dudes en delegar esta tarea y encargar a alguien que tenga todas las facturas preparadas y enviadas en una determinada fecha.