Trinitario Casanova
Trinitario Casanova. Fundación Trinitario Casanova.

Nada más entrar por la puerta eres consciente de que no vas a entrevistar a un empresario al uso. Esperas a que aparezca su jefe de comunicación, alguien del gabinete de prensa, una persona de confianza… pero no. En la retaguardia de Trinitario Casanova no hay nadie. Él solo ante el peligro de un periodista al que únicamente le hizo falta un mensaje de Twitter para cerrar el encuentro. Sin intermediarios, sin burocracia de por medio; en definitiva, sin ningún miedo.

Una entrevista que tuvo lugar en unas oficinas del Grupo Baraka -que él mismo dirige- ubicadas en plena Moraleja, donde también tiene un chalet en el que guarda una pequeña colección de coches de lujo. Tres detalles que podrían llevarte a pensar que estás frente a una persona fría, banal y con escasa conciencia social. Nada más lejos de la realidad, porque este empresario que logró facturar cerca de 500 millones de euros en el año 2017 sabe de donde viene y lo que cuesta ganar dinero.

Para Casanova -una persona que se juega cerca de 60 millones de euros de su propio patrimonio en la antigua ‘operación Chamartín’– no hay cantidad pequeña. “Yo veo un euro en el suelo y me agacho o un céntimo por ahí y me tiro empicado a cogerlo”, afirma en la entrevista con MERCA2. Y no es que a este empresario natural de Orihuela le falte dinero. De hecho, “no sabe cuánto dinero tiene en la cuenta”, pero sí “respeta mucho el dinero”.

Este murciano de adopción saltó a la palestra mediática por comprar el Edificio España al Grupo Wanda por 272 millones de euros, para venderlo de inmediato al Grupo Riu por 300 millones de euros -aunque esta cifra no es oficial, sino oficiosa-. Una plusvalía de cerca de 28 millones de euros en tan sólo cinco minutos. Una operación redonda que además le permitía explotar los 15.000 metros cuadrados de locales comerciales del inmueble. O al menos eso pensaba Casanova, porque la realidad es Riu alegó que era sólo un derecho de tanteo -140 millones de euros- y decidió vender estos derechos a Corpfin, encabezado por Javier Basagoiti. El presidente del Grupo Baraka afirma “no sentir rencor”, pero si admite que él no hubiera actuado como él. De todos modos, será la Justicia la que dicte sentencia en este asunto.

La pasada semana la Justica le ‘echó’ del Edificio de España , ¿cómo se encuentra?

En este caso, la Justicia en vez de entrar al fondo que es saber si se está ejecutando (o no) bien la obra ha tomado la decisión de decir que no tenemos derecho de presentar esta denuncia. Una cuestión que que podría haber dictaminado hace tres o cuatro meses, cuando nos autorizaba a realizar visitas al propio edificio… y los documentos son los mismos. ¿Por qué ese cambio de opinión? Respetamos, como es lógico, la decisión que haga la Justicia, pero no es ni más ni menos que un pasito más. Esto es un partido de fútbol, por hacer una comparación, y los partidos de fútbol se ganan o se pierden cuando el árbitro pita el final. Y estamos en el primero tiempo. Riu ha obtenido esta victoria, pero vamos a recurrir y en el recurso se decidirá si tenemos o no legitimación.

Dentro de esta primera parte del encuentro, Riu ha contemplado la posibilidad de emprender acciones legales contra usted… ¿Qué le parece?

Si consideran que tienen que emprenderlas, que lo hagan. Yo sólo he hecho lo que moralmente tenía que hacer, puesto que ese proyecto lo auspició y diseñó mi grupo. Un proyecto con el que se consiguió unas licencias en el Ayuntamiento y esas licencias son exactamente las que yo transmití. Si usted no lo ejecuta tal y cómo transmití (y me consta que no ha sido así) tengo que denunciarlo.

¿Y qué ocurre con el otro pleito que mantiene con Riu por la explotación de los locales comerciales?

Tenemos ahora una vista previa a finales de este mes (mayo) y luego habrá otro juicio y otro… Estamos defendiendo lo que es nuestro y hasta que un juez de una instancia superior no diga lo contrario será así. Todos somos humanos y todos nos equivocamos, hasta los jueces.

Pero, ¿es usted optimista?

Mucho. Yo tengo un documento que habla por sí solo. El documento dice de manera literal: ‘Baraka Renta podrá comprar dichos locales siempre y cuando se cumplan estas condiciones: 1. El precio (140 millones de euros), 2. Que el edificio esté terminado y 3. Que esté escrito en el registro de la propiedad’. Ese escrito está firmado por las dos partes –Riu y yo-. Si yo te digo que tú puedes comprar unos locales con una condiciones determinadas y te firmo, estoy aceptando esa operación.

Riu ha hecho una doble venta con sus locales comerciales del edificio españa

Y más allá de la jugosa plusvalía que obtuvo, ¿por qué vendió el edificio y no gestionó (ejecutó) su grupo un proyecto tan personal?

Porque a mí lo único que me interesaba de ese proyecto eran los locales comerciales. Yo no hubiera vendido si no me firma ese documento, porque eso era lo más importante para mí de esta operación. Pero, como hay un señor (Javier Basagoiti) que le da 20 millones de euros más, intenta incumplir un contrato. Ha hecho doble venta. Esto puede durar dos o tres años veremos a ver quién tiene razón.

De una operación a otra… en este caso, la antigua ‘operación Chamartín’. ¿Cuál es su papel en este nuevo desarrollo para del Norte de Madrid?

Nuestra sociedad compró los derechos de cerca de 1.000 familias, que son los revisionistas de estos terrenos expropiados en los años 40 y 50. Ahora estamos en el proceso de recopilación de información. Además, hemos preparado una demanda, que aún no está presentada, –lo haremos cuando la operación Madrid Nuevo Norte tenga la aprobación definitiva- donde vamos a reclamar un millón de metros cuadrados de este desarrollo.

Yo no me enamoro de nada, sólo de las rentabilidades

Pero, ¿han pagado los 400 millones de euros de los que se habla, una señal, algo menos que esa cifra…?

Hay cantidad pendiente de pago cuando se apruebe. Son hitos urbanístico, es decir que el importe de la operación será aproximadamente 400 millones de euros. Eso sí, toda familia que ha firmado ya ha cobrado una parte y cuando acabe todo el proceso cobrará esa parte pendiente. Si la Justicia no nos da la razón tras la demanda yo perderé la cantidad que haya pagado, hasta la fecha. No serán 400 millones de euros, pero si habré perdido.

¿Cuánto habrá perdido?

Puede ser que igual si el proyecto acaba en negativo a mí me cueste 50 o 60 millones… no lo sé, pero sí es una cifra importante… No es que digas: ‘oye me he equivocado y he perdido medio millón de euros’, que también es dinero, ¿eh? Yo veo un euro y me agacho o un céntimo por ahí y me tiro empicado a cogerlo… Tanto 100 euros, como 500, como 1.000 o 2 millones de euros es mucho dinero. Al dinero hay que tenerle mucho respeto y yo se lo tengo. De todos modos, es una inversión que hemos estudiado en profundidad. Llevamos dos años, o quizás tres, desde que empezamos con esta historia y creemos que llevamos la razón.

Me centro ahora en su persona. A usted le apodan el rey de la plusavalía ‘express’. ¿Le molesta este apodo?

Llevo muchos años en el mundo de la empresa y molestarme, me molestan muy pocas cosas ya. Respeto cualquier opinión, me guste más o me guste menos, venga de un sector o de otro. Si lo vendo más rápido o tardo más en venderlo es mi problema. Creo que todo el mundo ha aprendido que no hay que endeudarse más de la cuenta y que crecer a base de créditos es mala costumbre. Yo prefiero vender rápido y tener menos, que vender lento y tener más créditos.

¿A pesar de que esta política cortoplacista suponga que le llamen cosas como tiburón financiero?

Si no te dicen tiburón te dirán otra cosa…Siempre hay opiniones. Alguien puede decir: ‘Es que usted ha hecho una operación express, es un tiburón… oiga usted ha dado el pelotazo, usted ha hecho una plusavalía de forma bestial…’. La palabra pelotazo se utiliza mucho, pero que casualidad que sólo se utiliza con los empresarios particulares. Cuando un fondo de inversión vende algo que compró por poco y vende por mucho no se le denomina así… En este caso se habla de desinversión. ‘Blackstone desinvierte o el fondo de inversión ‘tal’ decide desinvertir para invertir en otras cosas…’, pero nadie dice: ‘Joder, vaya pelotazo ha pegado el fondo de inversión que se ha llevado 500 millones de euros’. ¿Qué pasa, que cuando un fondo de inversión vende es una desinversión y cuando vende una persona española particular ha pegado un pelotazo?

¿Nunca se ha planteado cambiar su estrategia cortoplacista?

Es que hay gente que no me conoce. Yo tengo propiedades que he comprado hace 25 años y las sigo teniendo a mi nombre. Lo que pasa es que lo que sale en prensa es lo más mediático.

Y dentro de todo el entramado empresarial del Grupo Baraka, ¿dónde se siente más cómodo: en el desarrollo, en la construcción, en la promoción…?

Siempre que el equipo funcione y lo haga bien, yo estoy cómodo. Yo no me enamoro de nada: ni del local comercial, ni de un hotel, ni de un solar, ni de un campo de golf, ni de un centro comercial. Sólo me enamoro de las rentabilidades, del negocio como tal y de las personas que lo componen, claro.

Si Blackstone vende es que está desinvirtiendo, pero si lo hago yo es que soy un tiburón

Hablábamos antes de los fondos de inversión, ¿ha intentado alguno comprar su grupo?

Sí, hemos recibido alguna oferta para entrar en nuestro capital o para participar en algún proyecto a medias, pero somos muy herméticos en ese aspecto. No tengo ninguna gana de abrir el accionariado.

Usted es una persona sin pelos en la lengua, ¿no hay ninguna formación política que haya intentado ficharle?

No, porque todo el mundo que me conoce sabe que a mí la política no me interesa. La polítca se lo dejo a los políticos. Yo he sido empresario, soy empresario y quiero morir siendo empresario.

Hay muchos empresarios que acaban en el mundo de la política –que usted ya ha descartado- o en el mundo del fútbol. ¿Qué me dice de esta segunda posibilidad?

Yo ya tuve mi experiencia muy positiva y bonita con el querido Aguilas CF. Pero ahora, en el fútbol, a corto plazo, no haré inversión. Esto no significa que en un futuro no lo haga, porque en Murcia, mi ciudad de acogida, llevan mucho tiempo insistiendo en que compre el Real Murcia. De hecho, si viviese en Murcia, no digo que no lo hubiera hecho.

Si viviera allí me plantearía comprar el Real Murcia

Volvamos al ladrillo, ¿cuál es tu relación los demás agentes del mercado?

Siempre una relación cordial y cortés con todo el mundo. En esta última fase, por una iniciativa del señor Basagoiti, igual no estamos tan cortés, porque a sabiendas que yo tenía ese documento firmado (con Riu) y a sabiendas que nosotros éramos los propietarios de esos locales, pues él se ha metido en la operación. Pero tampoco tengo ningún rencor.

El día que él quiera yo me tomó un café con él y tan amigos como antes. Errores cometemos todos. Yo soy el primero que pido perdón si me equivoco y no se me caen los anillos. En este caso, creo que Basagoiti no calculó bien y lo hizo mal, independientemente de lo que ocurra después con la sentencia. Si yo sé que un empresario o un colega ha comprado algo y lo tiene en vigor, no creo que convenga el ir yo a malmeter o a ser causante de un posible litigio.

La última, al más puro estilo David Broncano, ¿sabe cuánto dinero tiene en su cuenta corriente?

(Risas) No, porque como no paran de entrar y salir (cantidades de dinero) de varias sociedades… Sé que tenemos el suficiente para funcionar, para trabajar y para pagar.