La Dirección General de Tráfico (DGT) intensifica durante el fin de semana la vigilancia en las carreteras frecuentadas por motoristas, con el objetivo de reducir la accidentalidad y las consecuencias lesivas derivadas de ellos, así como comprobar el cumplimiento de las normas y divulgar la importancia que tiene el respeto a las mismas, según ha informado la institución.

Este incremento de la vigilancia viene constatado porque en los últimos 10 fines de semana 27 motoristas han fallecido en accidente de tráfico en vías interurbanas.

Tráfico ha mostrado su preocupación por esta cifra que le hace estar en contacto con las asociaciones de motoristas y fabricantes para adoptar medidas que lleven a reducir la siniestralidad de este colectivo, como el programa de investigación de accidentes, la promoción del airbag protector para motoristas o la acreditación de escuelas de conducción para la impartición de cursos.

Los principales factores de riesgo, así como la mayor parte de las infracciones cometidas por los motoristas, son los adelantamientos antirreglamentarios; los excesos de velocidad y el consumo de alcohol y drogas; o el no uso del casco.

MAYOR PARQUE

En este contexto, Tráfico ha destacado que España es el segundo país de la Unión Europea que mayor parque de motos y ciclomotores tiene, con 5,4 millones de unidades, lo que representan el 15 por ciento del parque de vehículos y el 21 por ciento de los fallecidos.

En 2020 han fallecido en las vías interurbanas 82 motoristas y seis usuarios de ciclomotor. El perfil del motorista fallecido, según ha apuntado la DGT, es el de un varón entre 25 y 54 años, con más de 10 años de permiso y por motivos relacionados con el ocio.

Las carreteras convencionales son las vías donde fallecen 8 de cada 10 motoristas en fin de semana. Por tipo de accidentes, casi la mitad de ellos son salidas de la vía, sin ningún otro vehículo implicado; en un tramo de la calzada curvo y con motos de alta cilindrada.

Pese a que la mayoría de los usuarios de moto y ciclomotor ya hacen uso del casco, la DGT constata a través del seguimiento de la accidentalidad que “todavía queda un pequeño reducto de usuarios que no hace uso del mismo”.

“No llevar el casco incrementa el riesgo de lesión en la cabeza, la severidad de las lesiones, el tiempo de internamiento en el hospital y la probabilidad de muerte como consecuencia de lesiones en la cabeza”, ha subrayado Tráfico, destacando que tres de cada cuatro motoristas fallecen a consecuencia de heridas en la cabeza.

Además del casco, Tráfico ha destacado la importancia de tener en cuenta el resto de equipamiento, “más si cabe en una época del año, en la que es habitual ver a usuarios sin protección alguna”.

A pesar del calor, ha insistido en que los guantes son “otro de los elementos básicos” en el equipamiento de los motoristas, ya que protegen las manos en caso de caída. “De forma instintiva ante una caída lo primero que se hace para protegerse es apoyar las manos e intentar amortiguar el golpe”, ha advertido la institución.

En cuanto a las chaquetas o chalecos con airbag, la DGT ha asegurado que estas prendas “protegen áreas vitales del cuerpo”, como la columna vertebral, la caja torácica y el abdomen. En caso de caída el airbag se activa y mantiene el eje cabeza-cuello-tronco alineado, evitando así los movimientos de hiperflexión o hiperextensión de la cabeza.

En este sentido, Tráfico señala que el porcentaje de lesiones en la columna fue menor entre quienes usaron una chaqueta con airbag (13,6%) que entre los que usaron solo ropa protectora (27,3%); y que su uso puede reducir además hasta un 22 por ciento la probabilidad de sufrir lesiones graves en tejidos blandos.

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