Dynabook

Giuseppe Tomasi di Lampedusa, en su obra ‘El gatopardo’, dejaba para la historia la célebre cita: “Que todo cambie para que todo siga igual”. En la actual Dynabook piensan algo parecido. Quieren que las circunstancias que acompañaron el último lustro de Toshiba desaparezcan para, en cierto modo, volver a tener el empuje de mercado que un día consiguió la compañía de origen japonés.

Dynabook  recoge el testigo de Toshiba en el mercado de ordenadores portátiles tras la compra del 80,1% de esta división en octubre de 2018 por Sharp. Bajo ese prisma: vida nueva, objetivos diferentes (muchos más ambiciosos) y la fortaleza que siempre tuvo la empresa.

En un encuentro con la prensa, el director general de Dynabook en España y Portugal, Emilio Dumas, ha explicado que los objetivos ahora mismo son mayores. Tal es así, que desde la matriz quieren que en el próximo ejercicio fiscal se alcance la cifra de 100.000 unidades vendidas en el segmento profesional, donde ahora mismo la compañía tiene su principal desempeño.

En este sentido, y teniendo en cuenta el contexto económico actual, Dumas afirma que ha trasladado “a sus jefes” que España vive en un doble contratiempo: la ralentización económica y unos Presupuestos Generales prorrogados desde hace tres años, y sin visos de mejora (ambas cuestiones). Pero los nuevos dueños son exigentes y esperan que en breve la compañía esté por encima del 10% en la cuota de mercado en el segmento donde opera.

Por otra parte, queda por resolver la duda sobre el regreso al área de consumo, donde Toshiba decidió apartarse ante la cruenta guerra donde entraron competidores con precios de derribo que hacían caer los márgenes de manera acelerada. En este aspecto, Dumas cree que puede ser un paso lógico la vuelta a la venta del canal particular, pero por ahora no hay directrices en ese sentido.

LA DYNABOOK ESTUDIANTIL

Uno de los ámbitos donde Dynabook quiere entrar más a fondo es la educación. Con los nuevos equipos de 11 pulgadas, Dumas estima que están listos para competir por los grandes contratos. Asume que el mercado profesional no tendrá más recorrido los próximos años; por eso, nuevos nichos de negocio como el educativo pueden ser la clave.

Así, asume que la próxima “vuelta al cole”, la del 2020, será su gran punto de inflexión. Además, el ámbito de la educación privada cada vez invierte más, también, en nuevos equipos tecnológicos, y cree que será un dinamizador para este segmento.

Bajo estas perspectivas, el gran objetivo (en otros) para Dynabook es que la marca Toshiba vaya quedando relegada del imaginario colectivo, y que sus equipos sean visualizados bajo la nueva enseña. Esperan, para ello, que desde la matriz sean generosos en las partidas de marketing. Dumas asume que es complejo entrar con una marca nueva en el mercado, pese a que sean los herederos de una enseña tradicional. Cuestión de tiempo y confianza. Cambiar todo para volver al origen.