Tobías Martínez
Tobías Martínez, CEO de Cellnex

El verano pasado desde MERCA2 recomendamos a los principales directivos de empresas que operan en España alguna lectura sugerente, serie de moda o cine para pasar el calor. Este mes de agosto, y para ser prudentes con las aglomeraciones, nos llevaremos a CEOs y presidentes a una isla desierta. ¿Qué pensarán en la intimidad? ¿Cuáles son sus preocupaciones? ¿Cómo ven el futuro?

En la famosa película de Quentin Tarantino, ‘Pulp Fiction’, cuando entra en escena ‘el señor lobo’ su presentación es muy simple: “soy el señor lobo y soluciono problemas”. En el caso del CEO de Cellnex, podría darse una simplificación simpática: “Hola, soy Tobías Martínez y compro torres”. Y es que el operador de torres de telecomunicaciones lleva unos años de gran voracidad corporativa.

Ante esta perspectiva, cuando Tobías llegase a la isla de MERCA2, el primer paseo sería para comprobar si hay torres disponibles. Y si las hay, a estudiar la operación, y si cuadra, se compran. Aunque en este paraje son todos cocoteros. El máximo responsable de Cellnex se relaja, y confiesa que todavía no han acabado. Y eso que los últimos ejercicios están siendo vertiginosos a todos los niveles.

En 2019 la compañía realizó dos ampliaciones de capital por valor de 3.700 millones de euros para reforzar balance y crecimiento; una de 1.200 millones de euros llevada a cabo en marzo y otra de 2.500 millones cerrada a finales de octubre, con una demanda que superó ampliamente la oferta (más de 16 y 38 veces respectivamente); muy similar a la última ampliación que tuvo yn gran éxito.

Una vez evaluadas las necesidades propias y del sector, Cellnex se volcó en su crecimiento estratégico por toda Europa. Entre los acuerdos relevantes y adquisiciones del 2019, figuran las alianzas de colaboración estratégicas con Iliad (en Francia e Italia) y con Salt en Suiza, con una inversión prevista de 4.000 millones de euros.

También la firma del acuerdo estratégico con BT, por la cual Cellnex adquirió los derechos de explotación y comercialización de 220 torres de telecomunicaciones de altura en el Reino Unido o la adquisición de Cignal en Irlanda, uno de los principales operadores irlandeses de infraestructuras de telecomunicaciones, por  210 millones de euros.

Asimismo, en diciembre Cellnex anunció la adquisición de 1.500 emplazamientos a Orange España con una inversión de 260 millones de euros. Y el 2020 arrancó con la adquisición de Omtel en Portugal, el principal operador de infraestructuras de telecomunicaciones del país. Del mismo modo, la compañía llegó a un acuerdo histórico con Bouygues Telecom en Francia para invertir 1.000 millones de euros en los próximos siete años para desplegar una red de fibra óptica a las torres en el país galo para impulsar el ecosistema 5G.

Y TOBÍAS COGIÓ IMPULSO

Con tanto movimiento, el cuerpo de cualquiera pediría descanso. Pero Tobías Martínez tiene una obra inacabada. Los accionistas han depositado la confianza, tanto, que ahora mismo la principal teleco en España no es el incumbente telefónico, es Cellnex.

Ese viaje no ha sido sencillo. El 1 de abril de 2015 nacía Cellnex Telecom, con su sentido actual. Un nuevo nombre y una nueva marca para encarar el futuro de la compañía como operador global. Posteriormente, con la salida a Bolsa, Cellnex iniciaría así su proyecto empresarial independiente, un plan que no se entendería sin la hoja de ruta que marcaron el entonces consejero delegado de Abertis, Francisco Reynés; y el propio Tobías Martínez.

Bajo este contexto, a buen seguro que todavía le queda trabajo a Tobías. El futuro necesitará estar conectado, incluso en islas como esta. Ya habrá tiempo de hacer digestiones, es tiempo de seguir creciendo.