Varios fuegos sin apagar se encuentran en las instalaciones de Canal Sur, que cerró 2016 con una ligera subida de audiencia que no evita ser la segunda peor cifra de los últimos años: 8,5% de share. No fue 2016 un año demasiado placentero para la cúpula de autonómica andaluza, cuyo máximo responsable de las televisiones y radios del grupo, Joaquín Durán, estuvo a punto de ser cesado por el escándalo Ausbanc.

El directivo se vio obligado a emitir una nota de prensa aclaratoria en la que se desmarcaba de la compra de cuatro galas y tres documentales a Ausbanc. Durán señaló que las compras fueron a una empresa privada con la que la polémica compañía compartía máximo responsable, Luis Pineda: “La propuesta para la compra de los derechos de emisión llega, según ha subrayado Durán, de la empresa Agroeditora S.L, que está constituida en 1994, e inscrita en el registro mercantil y cuyo objeto social era la edición de publicaciones y obras audiovisuales. Reitero que la relación ha sido ajena a Ausbanc, y sí con la empresa Agroeditora S.L”.

La relación de Luis Pineda con Canal Sur o Jesús Vigorra fue objeto de críticas tras el escándalo Ausbanc

Y añadía: “Coincide que ambas tienen detrás a la misma persona al frente, una es una organización sin ánimo de lucro y la otra es una empresa comercial. Por tanto, nosotros contratábamos a una empresa comercial que ofrecía un producto”

Los comunicadores más emblemáticos se quedan fuera del prime-time

Es un secreto a voces: el feeling entre Canal Sur y Juan Y Medio no es el que era. De hecho este otoño al comunicador se le ha visto presentar dos fallidos proyectos en TVE y Antena 3, síntoma del divorcio con la autonómica, en la que era amo y señor de las noches de los viernes con el espacio Menuda noche, donde los niños preguntaban aspectos privados a varios personajes del famoseo patrio.

El buen funcionamiento del talent-show infantil Fenómeno fan ha apartado a Juan del prime-time., donde llevaba reinando una década. Este divorcio podría estar motivado por el sonoro enfado del presentador en mayo contra sus compañeros de Vaya Tela, a los que afeó en directo su comportamiento tras la emisión de un vídeo en el que hablaba de su supuesta relación sentimental con la artista Lolita. 

Juan Y Medio sigue fuera del prime-time de Canal Sur desde el pasado verano

No es el único comunicador en pleno divorcio con Canal Sur: Eva González acaba de aceptar hacer doblete en TVE con MasterChef y El gran reto musical. ¿El motivo? Que Se llama copla, durante años espacio estrella del canal, ha sido guardado en la nevera para confiar en Yo soy del sur, show donde María del Monte conduce un homenaje a las sevillanas.

También es un hecho evidente que Agustín Bravo denunció un veto por motivos políticos en el Deluxe, que Los Morancos llevan cuatro años sin trabajar para la andaluza, refugiados ahora en el teatro, en Youtube y en algunos proyectos para TVE, y que el mítico Jesús Quintero no dispone de un espacio de entrevistas de emisión regular en el canal desde hace cinco años, con los problemas económicos, profesionales y personales que este hecho le están suponiendo. 

Agustín Bravo, Los Morancos o Quintero tampoco tienen hueco en Canal Sur

También es púbico y notorio que uno de los productores del momento, Pablo Carrasco (ex director de Canal Sur y máximo responsable de los programas de Bertín Osborne), no goza de demasiadas simpatías en la casa después de que Canal Sur lo demandase por plagio de un polémico formato que condujo en TVE Toñi Moreno, comunicadora que casualmente desde el día 9 está de regreso en la cadena con un formato idéntico al anterior.

Otros escándalos 

El elevado coste del proyecto audiovisual, más de 400 millones de euros anuales que salen de las arcas de la Junta de Andalucía, las eternas críticas sobre manipulación política, expresadas en los últimos tiempos por formaciones tan dispares como Podemos o el Partido Popular, el amiguismo y favoritismo del Ente hacia productoras privadas en manos de ex directivos de Canal Sur (Ricardo Llorca o Francisco Romacho), las dudas que ofrece su servicio público, ahora que la programación infantil brilla prácticamente por su ausencia, y las dudas sobre la imagen que el canal proyecta sobre Andalucía, demasiado “casposa” para muchos, convierten a Canal Sur en un hervidero que podría estallar de un momento a otro.