Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell

El Banco Sabadell confirmaba este lunes a los sindicatos un plan de reestructuración que afectará a 1.800 puestos de trabajo. Pero los sindicatos afrontan la segunda reunión de la semana, que se celebrará este jueves, con máxima tensión, pues les preocupa qué va a pasar con los 13.000 trabajadores restantes.

La inquietud de CCOO, el sindicato de mayor representación en esta negociación está en encontrar la mejor vía de salida para las casi 2.000 personas ya anunciadas, así como asegurarse de qué las condiciones del resto de trabajadores sean las mejores, según explican a MERCA2. La solución pasa por “mejorar los recursos actuales y garantizar que los puestos que quedan se mantengan”.

Desde el sindicato abogan porque “no se les deje en el olvido”. Y adelantan, si cierran oficinas, “como se está haciendo hasta ahora” porque ha disminuido la actividad física, tiene que haber paralelamente inversión en digitalización. “Si no, la carga de trabajo de esas 1.800 personas pasa al resto de la plantilla”.

UN COMPORTAMIENTO “INUSUAL”

Los representantes de los trabajadores consideran que el Banco Sabadell está teniendo un comportamiento “inusual”, ya que el anuncio es de una “magnitud notable”. Y aunque la entidad ha hecho muchas operaciones en los últimos años (Banco CAM o Banco Mare Nostrum) y cada una ha ido acompañada de un expediente de regulación de empleo, se han aplicado “antes de que se integraran por completo en el Sabadell”, comentan.

El nuevo planteamiento “es el más grande de los últimos 10 años”. Y no se ha dado una explicación más allá del “subidón digital” durante la pandemia, tal y como explicaba el pasado viernes el consejero delegado del banco, Jaime Guardiola. En este sentido, los sindicatos entienden que este plan les deja mejor posicionados de cara a una fusión, un matiz que el propio Guardiola no descartaba. La entidad prevé ahorrar 115 millones de euros al año mediante el proceso de reestructuración y esto “les ayuda a mejorar la valoración ante cualquier operación”, comentaba.

“Muchas veces la presión obliga”, destacan desde CCOO, refiriéndose a los reguladores. Pero “es indudable que ganar en eficiencia te posiciona mejor en el mercado y te da margen para tener más decisión en una operación corporativa”. Pese a todo, el sindicato está centrado ahora mismo “en resolver lo que está encima de la mesa”, la reestructuración de 1.800 personas y la ultractividad del convenio colectivo de banca, que se ha prorrogado hasta el 31 de diciembre.

A LA ESPERA DE MÁS DETALLES

En la reunión del pasado lunes el banco adelantó algunas cifras: que los ajustes afectarán a 850 funciones administrativas, 450 funciones comerciales y 500 centros corporativos y estructuras territoriales. Además de que las salidas están previstas para el primer trimestre de 2021, por lo que la negociación debería estar cerrada el 31 de diciembre.

“Esperamos al jueves 5 de noviembre para conocer más detalles”. El siguiente paso es empezar una negociación sobre las condiciones laborales y la afectación territorial, destacan. Pues puede perjudicar más a unas zonas que a otras, aunque no tiene porque coincidir con las necesidades de la empresa en un territorio u otro “y ahí está la dificultad”.

Donde se concentra la mayor parte de trabajadores es en Cataluña, Madrid, Valencia y Murcia. “E indudablemente es ahí donde está el grosor de la gente más afectada”, pero hay que esperar.  Sea como sea, el planteamiento de la empresa es “llegar a una negociación rápida”, que dure pocas semanas y se pueda cerrar este año para que la implementación no se alargue más allá de marzo.

SALIDAS PACTADAS

Desde el banco explican a MERCA2, que van a hacer todo lo posible “por hacerlo bien” y sean “salidas pactadas”. Pero ante todo, hay que adaptarse a la realidad competitiva de este momento, sobre todo a los avances digitales y los cambios de usos de usuarios.

Por su parte, los representantes de los trabajadores defienden que Sabadell “siempre ha sido bastante escrupuloso” y ha evitado aplicar medidas traumáticas. “A priori” esto tampoco se va a hacer ahora y las salidas vendrán mediante prejubilaciones y bajas incentivadas. Además, serán de manera voluntaria. Pero “hay que mirarlo con lupa. Saber cómo, cuándo, dónde y en qué condiciones, es parte de la negociación”, apuntan.

Tampoco descartan más ajustes si se produce una fusión, pero esa decisión ya les tocará valorarla en su momento. Pues en opinión del sindicato, lo importante es que sea el banco quien adelante esta información y no haya filtraciones en prensa que “causan nerviosismo en la plantilla”. También sobre esto, esperan tener más detalles el jueves.

Paralelamente, el Banco Sabadell anunció días antes de la presentación de resultados el cierre de 164 oficinas y la salida de 900 empleados en 2021 para su filial en Reino Unido. Un proceso en paralelo que TSB gestiona de forma autónoma.