La que se avecina temporada 12

La que se avecina vuelve a la parrilla televisiva. Miles de seguidores de la serie están de enhorabuena, porque dentro de unos cuantos días podrán disfrutar de la segunda parte de la temporada 12 que se estrenará en exclusiva a través de la plataforma de contenidos audiovisuales Amazon Prime Video. En esta segunda parte se espera que queden resueltas todas las incógnitas que se plantearon y que quedaron sin resolver durante la primera parte y que han dejado expectantes a muchos fans de la serie.

Sobre todo por la expropiación de la vivienda más famosa de Montepinar. Parece ser que por fin esta ocurrirá y que será un adiós definitivo al bloque de viviendas más famoso e importante de la historia de la televisión en España con permiso del que había en la calle Desengaño 21. En este artículo te contamos todas las novedades de esta segunda parte de la temporada 12 de La que se avecina, incluyendo cómo será el adiós a Montepinar. Sigue leyendo si quieres enterarte de todo.

El adiós de Montepinar a La que se avecina

avecina

Para muchos, este momento va a suponer el final de una era. Una era que ha durado exactamente 12 temporadas. Porque esta segunda parte de la temporada 12 de La que se avecina es la última en la que el contexto de la historia se desarrolla en la comunidad de vecinos de Montepinar. Desde que se estrenase su primer capítulo el 22 abril de 2007, han pasado casi 14 años en los que esta bloque de viviendas ha sido el escenario ideal para que se desarrollasen cientos de tramas tan disparatadas como divertidas protagonizadas por todos los vecinos.

De hecho, su creador, Alberto Caballero colgó durante el pasado verano en sus cuentas de redes sociales un vídeo que sirvió para alertar a los más fans de la serie de lo que estaba por llegar. En él se podía ver cómo poco a poco un equipo de operarios comenzaban a desmontar el decorado que a lo largo de tantos años se ha utilizado como lugar de rodaje de La que se avecina. Al principio muchos creyeron que se trataba de una broma. Pero no era así. Los peores presagios se confirmaron cuando el propio Alberto declaró que tocaba de decir adiós.