El nuevo marco regulatorio del teletrabajo, cuya negociación se retomará el próximo martes, debe definir los límites correctamente y sería relevante contar con una figura mediadora que ejerza de árbitro entre las partes, según han señalado expertos del proveedor de soluciones de calidad, seguridad y sostenibilidad TÜV SÜD.

El ‘business line manager’ de ‘compliance’ de TÜV SÜD para España y Portugal, Fernando Soto, ha señalado que la implantación de esta nueva normativa “no será uniforme en todas las empresas”, sino que la facilidad con la que se acometerán los nuevos requisitos legales dependerá de la frecuencia de uso de esta modalidad antes de la crisis sanitaria, el sector y el nicho de mercado al que se dirija, o incluso, el tamaño de la empresa.

También hay que tener en cuenta la capacidad de inversión y las características específicas de los equipos de trabajo de cada compañía. No obstante, asegura que para evitar conflictos pendientes de resolución será necesario que los sindicatos y la dirección de la empresa definan de mutuo acuerdo cuáles son los límites de cada caso.

En un comunicado, dice que para evitar este problemas de desconexión digital del empleado y la protección de su privacidad, así como la conciliación familiar y laboral, se tienen que establecer mecanismos de diálogo entre el empleado y el empleador.

Así, recomiendan que se realicen pausas para descansar la vista y que se intente ajustar el horario a la presencia de los más pequeños, pero aseguran que “lo que es indiscutible es el derecho de privacidad del empleado”.

“En función de su capacidad familiar, habrá que revisar las necesidades y establecer unos límites, pudiendo definir personal de guardia o coordinadores que ayuden en la gestión si fuera preciso o evaluar de qué forma y en qué momento se puede contar con ellos”, añaden.

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