Merkel con un móvil... tendrá contrato con Telefónica
Merkel con un móvil... tendrá contrato con Telefónica

La subasta de espectro de radio para 5G en Alemania empezó el pasado mes de marzo, y ha durado hasta este miércoles. No ha estado exenta de polémica, sobre todo porque a mitad de partido han cambiado las reglas sobre el proceso de subasta, y finalmente los precios se han disparado. Así, Telefónica tendrá que gastar más de 1.400 M€ por el ancho de banda conseguido.

En concreto, las ofertas presentadas por Telefónica, Deutsche Telekom, Vodafone y Drillisch han superado ya los 6.500 millones de euros después de haberse celebrado cerca de 500 rondas.

Según los datos publicados por el regulador alemán BNetzA, en la última ronda celebrada este miércoles, que es la número 497, la suma de las ofertas presentadas por los cuatro participantes asciende a casi 6.550 millones. En concreto, al cierre de esta ronda el importe ofrecido por Deutsche Telekom por el espectro asignado asciende a 2.175 millones de euros, mientras que las ofertas de Vodafone alcanzan los 1.880 millones de euros, las de Telefónica los 1.425 millones de euros y las de Drillisch los 1.070 millones de euros.

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La subasta de un total 420 MHz en las bandas de frecuencia de 2 GHz y 3,6 GHz, que se han dividido en 41 bloques que se subastan de forma simultánea, se inició el pasado 19 de marzo y tendrá una duración indeterminada, ya que acabará cuando no se reciba ninguna oferta válida por ninguno de los bloques.

La subasta se inició a mediados de marzo después de que la Justicia alemana rechazara las demandas presentadas por los tres operadores con red (Telefónica, Vodafone y Deutsche Telekom) contra las condiciones de la misma, que en su opinión beneficiaban a los nuevos actores del mercado como Drillisch, que a la postre ha sido uno de los agitadores a la hora de conseguir espectro con el objetivo último de renegociar su contrato mayorista con Telefónica. Así, las normas de la subasta exigen que las compañías que resulten adjudicatarias de las frecuencias tendrán que dar cobertura de 100 Mb/s a al menos el 98% de los hogares del país en 2022 y a todas las autopistas en 2024, un objetivo que consideran demasiado ambicioso.

Además, las compañías también criticaban que las normas fijadas para este proceso fuerzan a alcanzar acuerdos de roaming para compartir redes que perjudican a las empresas que más invierten frente a las que tienen menos despliegue.

SATISFECHOS EN TELEFÓNICA

Desde Telefónica Deutschland, tras la subasta, insisten en que la compañía está enfocada en impulsar modelos de cooperación comercial para acelerar la expansión de banda ancha en Alemania. En este sentido, el CEO de la filial germana, Markus Haas ha señalado que “Telefónica Deutschland está preparada para trabajar de cerca con competidores que estén dispuestos a invertir en la expansión de la red”.

Asimismo recalca que “nos encontramos ante un momento importante para el futuro digital de Alemania, que sólo puede tener éxito si todos los involucrados trabajan juntos”. De esta forma, según indican desde el operador azul, la compañía realizará una contribución significativa al objetivo que se ha marcado Alemania de contar con una cobertura nacional de banda ancha, y trabajará muy de cerca con el Gobierno Federal, el regulador, estados federales, municipios y otras operadoras que invierten en redes.

Por su parte, Valentina Daiber, directora Legal y de Asuntos Corporativos de Telefónica Deutschland ha señalado que “seguimos estando convencidos de que adjudicar las frecuencias a través de una subasta ha sido contraproducente para la expansión de las redes móviles en Alemania“.

A eso, la directiva alemana ha destacado que “el transcurso de la subasta muestra que tanto su diseño como la insuficiente cantidad de frecuencias disponibles han elevado los costes. Desde el punto de vista del consumidor final y para Alemania como destino empresarial de referencia, estos fondos habrían estado mucho mejor invertidos en la expansión de la red”.

CAMBIOS EN LAS REGLAS

Una de las situaciones que más ha incomodado a los operadores, y de ahí todas las críticas, es que hace unos días decidieron que, para acelerar el proceso, habría una modificación en el sistema de pujas.

Así, si hasta entonces había fijado un porcentaje para elevar la puja del anterior, situado en el 2-3%, se metió un fijo de 13 millones para superar la oferta precedente por cada bloque de frecuencia por el que se pujase. De este modo, según un análisis de JPMorgan publicado la semana pasada, las últimas rondas han tenido un incremento del precio con respecto al sistema anterior.

Todo esto ha estado aderezado en una pelea política entre el regulador alemán y el Ministerio de Infraestructura alemán a cuenta de quién controlaba la puja. Los operadores han sido partidarios de que sea el Gobierno federal; mientras que el regulador hacía valer su visión de experto del mercado. Y esas tiranteces se han notado al final del proceso.