Telefónica

Telefónica tenía importantes retos en este 2020. Ahora, con la crisis sanitaria del coronavirus, quizá debe replantearse muchas estrategias, sobre todo lo que tiene que ver con Latinoamérica. Pero en líneas generales el operador puede respirar tranquilo: el sector en su conjunto no será de los más azotados.

Al llevar a cabo una comparativa de la última crisis económica que azotó al mundo, la quiebra de Lehman Brothers en 2008, el sector de las telecomunicaciones fue capaz de copiar la curva de decrecimiento, y, posteriormente, salirse de la dinámica negativa del mercado. Así lo analiza un informe del departamentos de estudios de Barclays al que ha tenido acceso MERCA2, y que enfatiza que “las telco tienen una sensibilidad limitada a los shocks económicos”.

Ante este escenario, y analizando el comportamiento de la compañía presidida por José María Álvarez-Pallete, el primer punto de tranquilidad que dibuja el informe es que las telecos no tendrán ningún problema de demanda durante la crisis originada por el Covid-19. De hecho, tal y como publicó el otro día MERCA2, Telefónica ha tenido un aumento de tráfico en todos sus servicios. Tanto fijo como móvil.

Así, el informe valora -incluso- como algo positivo el hecho de que los usuarios asuman lo importante que es la velocidad de las redes fijas. Es decir, en estos momentos observan que no hay limitación, y, por lo tanto, lo que marca la diferencia es la velocidad. Por ello, concluyen que los operadores, entre ellos Telefónica, podrá tener margen comercial para convencer a sus clientes de optar a tarifas con velocidades más altas a cambio, lógicamente, de facturas más elevadas.

Y algo similar puede suceder con los servicios de TV. En estos momentos Movistar+ está siendo una de las referencias de entretenimiento. Esto, de igual modo, influirá en la percepción de los usuarios sobre los servicios paquetizados.

El único punto donde los analistas de Barclays no ven un cambio sustancial, ni para bien ni para mal, es en el segmento móvil. En la parte física, porque los operadores, como es el caso de Telefónica, hace años que dejaron de ser un jugador importante en este segmento. Por otra parte, las tarifas ilimitadas o con alto volumen de datos, hace que no haya una factor comercial diferencial para sacar ventaja con respecto a los competidores.

TELEFÓNICA, ¿VENDERÁ EN LATAM?

En el recorrido de cuestiones que pueden salvar a las telecos de un destrozo económico tras el paso del coronavirus, las infraestructuras son otro elemento esencial. En este caso hay dos puntos a tener en cuenta: despliegue de redes fijas y 5G.

Sobre el FTTH desplegado, como siempre recuerda el presidente de Telefónica, y en este ocasión hasta Pedro Sánchez le ha echado una mano: España tiene más red de fibra desplegada que los principales países de la Unión Europea juntos. De esta manera, y con más de 20 millones de unidades inmobiliarias pasadas con banda ancha ultrarrápida, el operador azul tan solo debe rematar algunas zonas con baja densidad de población para cumplir sus planes de mapear toda España.

Sobre el mantenimiento de dichas redes en una época de falta de suministros, fuentes del sector aclaran a MERCA2 que, en la mayoría de las ocasiones, los operadores adquieren material para aguantar trimestres enteros sin necesidad de nuevo equipo. Por lo tanto, todo hace pensar que Telefónica tiene stock suficiente para operar su infraestructura sin ningún tipo de complicación.

En cuando a la red 5G, la compañía dirigida en España por Emilio Gayo sortea varios conflictos estratégicos de un golpe. Por un lado, su tranquilidad a la hora de ejecutar el encendido comercial del 5G, que ahora será -si cabe- más a tranquilo. Y eso implica la falta de necesidad de una inversión temprana en redes. Por lo tanto, el impacto en caja será menor que si tuviera que correr una vez que se subasten las frecuencias de radio que habilitan una mejor conectividad para esta tecnología.

Bajo este contexto, el único punto negro que sitúan los analistas de Barclays tiene que ver con los procesos corporativos que Telefónica tenía abiertos en Latam. El operador azul declaró como estratégicos Brasil, UK, Alemania y España. El resto entraría en un plan de desinversión para centralizar recursos. El problema, advierte el informe, es que algunas regiones las divisiones sí perderán valor. Al menos, mas del que la compañía tenía pensado a la hora de presentarlo al mercado. Por lo tanto, deberá realizar un revaluación de activos a la baja y asumir, de cara a las cuentas que rinda en 2021, que el importe total por las ventas, si es que se producen, no era el esperado.