Telefónica

Tras el parón de Semana Santa, la subasta de espectro radioeléctrico para el desarrollo de 5G en Alemania sigue su curso. Los operadores, encerrados en cada sesión en el antiguo cuartel del ejército en la ciudad de Mainz, llevan gastados más de 5.300 millones de euros. Y, pese a la tranquilidad de la última ronda, el cuarto operador alemán, que vendría a jugar el papel que tiene MásMóvil en España, mantiene en tensión a sus competidores, sobre todo a Telefónica.

Pese a que Drillisch es quien menos ha invertido por ahora, 848 millones de euros, empieza a estar cada vez más presente su intención de pujar por espectro de radio que quizá no necesita. El objetivo es tener un arma con el que negociar su contrato mayorista con la filial alemana de la compañía dirigida por José María Álvarez-Pallete.

De este modo, Telefónica, que lleva invertidos 1.125 M€, siente una triple presión. Por un lado debe seguir invirtiendo en las sucesivas rondas que queden, puesto que en las bandas de frecuencia de 2 Ghz y 3,6 Ghz ha adquirido menos que Vodafone y Deutsche Telekom, aunque tampoco es una obsesión puesto que tiene bien cubierto otras alturas del espectro. Aunque no puede descuidarse. Y es que esta banda es la que tiene mejor comportamiento para zonas urbanas e industriales. De este modo, teniendo en cuenta que uno de los grandes beneficiados debe ser el sector industrial corporativo, es un nicho de negocio que debe estar bien atendido.

El segundo punto de presión llega del propio formato de subasta. Aquí, en realidad, lo sufren todos. Es decir, el gobierno alemán ha optado por la fórmula de subasta directa en la que cada operador puja y los rivales, dependiendo de si el bloque de frecuencias le conviene más o menos, puede elevar la puja. De esta forma el gasto es mayor. Algo, además, que preocupa en otras regiones, como por ejemplo España, donde en próximas fechas será la subasta de la banda de 700 Mhz, y existe el miedo de que la puja sea muy exigente y el volumen de inversión también se dispare. Esta situación, tradicionalmente, molesta a los operadores de telefonía, sobre todo a los más grandes. El argumento es que cuanto más tienen que invertir en conseguir las frecuencias, un dinero que se queda en las arcas públicas, luego disponen de menos recursos para los despliegues tecnológicos de redes. Quizá los más importante.

Por último, Telefónica está recibiendo la presión directa de Drillisch. El operador alemán, de funcionamiento virtual en el segmento móvil, puesto que su acceso a la red la hace a través de la infraestructura del operador azul y Vodafone, está mirando de reojo a una futura negociación con la compañía de Pallete por su acceso mayorista.

LOS MOVIMIENTOS DE DRILLISCH… Y TELEFÓNICA

Si en España MásMóvil ha metido presión a todos los operadores, parece que en Alemania Drillisch también es un competidor bastante duro. Además, el presidente de la matriz de la compañía, Ralph Dommermuth, juega al despiste con posibles acuerdos derivados de la subasta.

Es decir, en estos momentos Drillisch gasta, solo en pagos a Telefónica como mayorista, cerca de 600 millones de euros para acceder a su red y así poder dar cobertura a sus clientes. Además, esta situación deberá ser obligatoria hasta 2030 porque el regulador alemán exige a Telefónica abrir al menos el 30% de su red a operadores virtuales por cuestiones de competencia.

Huawei

Huawei en el punto de mira: la desconfianza en sus equipos sigue viva

Hace bastantes semanas que saltó el escándalo sobre la CFO de Huawei detenida en Canadá. Desde entonces, la compañía china ha sido puesta en...

En este contexto, Dommermuth aseguraba hace poco a un medio alemán que su intención no sería renegociar el espectro conseguido en la subasta con sus proveedores mayoristas. Es decir, ellos van a seguir pujando fuerte por las frecuencias con el fin de crear una red potente para dar servicios a sus clientes sin tener un doble juego con nadie. Aunque la realidad es que se espera que luego propongo un trato a Telefónica: menos coste mayorista a cambio de espectro de radio.

Así, el presidente de United Internet no aclara si, finalmente, esto se llevaría a cabo. Afirma que primero debe acabar la subasta y luego explorarían el mercado, sobre todo porque ellos también quieren jugar en el espacio convergente… más símiles con MásMóvil.

MÁS DUREZA COMPETITIVA EN ALEMANIA

Bajo este escenario, ya nadie duda de que Alemania será un mercado con cuatro operadores móviles de gran tamaño en todo el país. Similar a la situación española. Algo que desmiente las tesis sobre un nuevo proceso de consolidación en el sector telecos europeo.

Del mismo modo, y también como sucede en España, la presión competitiva iría en aumento. Esto lo sufrirían, sobre todo, Vodafone y Telefónica. De hecho, en la entrevista a Dommermuth, el directivo alemán habla abiertamente de que si hay más operadores en el mercado los precios bajarían. Aunque también trampea en cierto modo la realidad al asegurar que más ‘players’ generan mejores servicios y mayor innovación.

La competencia es buena para los usuarios, pero a veces perjudica a las empresas

Esta situación confronta con la idea sobre la presión competitiva que existe en todos los mercados. Y un ejemplo es España, donde la guerra comercial ha dejado unos márgenes muy erosionados, aunque unos clientes contentos por ofertas del 50%.

LOS OTROS FRENTES DEL 5G ALEMÁN

Por lo que respecta al incumbente nacional, es otro de los que tiene mayor presión en la subasta. En las rondas que quedan, Deutsche Telekom deberá mostrar una importante ambición de compra en la banda de 2 Ghz, según informes internos que maneja Bloomberg.

El operador alemán tiene solo el 17% del espectro disponible en esta frecuencia, que además tiene una pequeña dimensión en comparación con las demás. Así, un operador que tiene la ambición de ofrecer servicios premium, no puede quedar a la zaga. De ahí que en las próximas rondas se espera que siga pujando al alza.

Lo bueno en este caso para Telefónica Deutschland es que lidera las reservas en el denominando “espectro en bandas de capacidad”, que son las frecuencias más altas a 1,8 Ghz, puesto que cuenta con una participación del 43%. De ahí que desde Bloomberg no esperen mucha agresividad en las postrimerías de la subasta.