El fabricante japonés de automóviles Suzuki cerró el primer trimestre de su año fiscal, que transcurre de abril a junio de 2020, con un beneficio neto atribuido de 1.764 millones de yenes (unos 14,15 millones de euros al cambio actual), lo que supone un descenso del 95,6% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Tal como ha indicado la firma en un comunicado, estas cifras se explican por la expansión de la pandemia mundial del coronavirus, que obligó a detener durante semanas varias de las plantas de la compañía, así como a cerrar puntos de venta de todo el mundo.

Por ello, la facturación de la compañía se situó en 425.262 millones de yenes (3.410 millones de euros) entre abril y junio, lo que supone un fuerte descenso del 53,1% en comparación con los 907.534 millones de yenes (7.277 millones de euros) que ingresó un año antes.

Entre otros datos, Suzuki contabilizó un beneficio operativo de 1.298 millones de yenes (10,4 millones de euros), un 97,9% menos que entre abril y junio de 2019.

Debido a la situación actual del mercado automovilístico, causada por la crisis del coronavirus, Suzuki no ha querido adelantar cifras de cierre de año.