Todo el mundo desea que su vida sea agradable desde que nace hasta que fallece. Pero las enfermedades ocurren y una de las peores, y que se potencia cada año, es el cáncer de pulmón, a pesar de que cada vez son más los que dejan de fumar.

Sin embargo, no solo el tabaco aumenta el riesgo de cáncer, hay muchas más sustancias que inciden en su probabilidad.

¿Qué es el cáncer de pulmón?

Tener un tumor en el pulmón implica que las células que tenemos crecen sin control pudiendo invadir tejidos y órganos y hacer que se transformen en algo malo (de ahí el nombre de células tumorales). Cuando estas atacan a los órganos sanos, se produce un cáncer de pulmón.

Y el comportamiento de las células puede acelerarse, o potenciarse, con la exposición a diferentes sustancias como son las que vamos a ver a continuación.

2. Asbesto o amianto

amianto

El asbesto, o como se le conoce habitualmente, amianto, se utiliza como un material aislante en la fabricación de coches, pero también en las tejas para los tejados de las casas, o en las losas para los suelos. Por eso hablamos de una sustancia muy peligrosa y que hace que haya más probabilidad de contraer cáncer de pulmón.

A pesar de que ahora el asbesto es un material que apenas se utiliza, el hecho de que haya hogares que puedan estar conviviendo con él aumenta el riesgo del cáncer, sobre todo de la mesotelioma, que es un tipo de cáncer de pulmón que se inicia en la membrana que rodea a los pulmones.

Si además se mezcla con otra sustancia, como es el tabaco, el combo es lo bastante peligroso para que el riesgo de padecer esta enfermedad sea aún mayor.