Todos los años Supervivientes pone a prueba a sus concursantes con un test de cultura general. Según los resultados obtenidos durante la prueba, cada grupo va a uno de los tres sectores de la playa abiertos para el concurso. Sin embargo, lo que parecía una prueba sencilla, se convirtió en un momento vergonzoso para el programa. Los concursantes no sabían nada. De hecho, nada hasta niveles preocupantes.

Parece que al programa le guste poner en ridículo a sus concursantes para atraer a su público mediante el morbo. Pero lo cierto es que, en esta ocasión, no parecía que el equipo de Superviviente lo hubiera hecho a posta. Las preguntas eran tan fáciles que la indignación llegó hasta las redes. Los espectadores no daban crédito ante lo que estaban presenciando. Para el próximo año esperamos que los personajes de la prensa del corazón reciban clases de recuperación, nivel primaria, para enfrentar el cuestionario.

¿Cómo se llama el pelo de las ovejas?

lanaNos vamos directamente a la meta porque lo mejor de esta respuesta son los comentarios entre líneas. Albert llegó el primero, seguido de Carlos Lozano y, en tercera posición, Mahi Masegosa. Nada más llegar a la altura de Lara, Albert declara que se ha equivocado, preocupado por sus compañeros y tenso ante la posibilidad de perder puntos: “Creo que no se llama lana, que se llama de otra manera, no tengo ni idea, pero es lo que sabía y es lana”. A estas alturas, los niveles de incredulidad debían ir en aumento entre el público.

Carlos, alucinado con la respuesta de su compañero, responde lo mismo con ironía y risa floja: “Pues yo me he equivocado también, porque he puesto lana”. La tercera concursante en llegar a la meta, Mahi, finaliza este sainete marcando la diferencia con su habitual humor: “¡Pues yo he acertado!¡He puesto lana!”. El público no se lo piensa dos veces, estalla en risas. La prueba ya ha alcanzado niveles de incultura que rozan el ridículo en algunos casos.