suelo hidraulico

Una de las tendencias de decoración que más se han popularizado en los últimos años es el uso de suelo hidráulico. Un tipo de baldosa que fue muy popular hace décadas pero que luego estuvo en el olvido durante mucho tiempo.

Las baldosas hidráulicas comenzaron a usarse en la primera mitad del siglo XX, pero fue a partir de los años 70 cuando tuvieron un gran auge. Poco después cedieron su espacio a otro tipo de suelos, pero ahora han vuelto con fuerza.

¿Por qué gusta tanto el suelo hidráulico?

Desde hace unos años estamos viendo una vuelta a lo antiguo en la decoración. El estilo vintage ha logrado imponerse y hace las delicias de las generaciones más mayores y de las más jóvenes.

Nadie puede negar el encanto que tienen este tipo de baldosas y la calidez que consiguen aportar a las viviendas.

Son también muy versátiles. Quienes no quieren arriesgar demasiado en la decoración las pueden incluir en estancias como la cocina o el cuarto de baño. Mientras que los más osados se lanzan a usar baldosas hidráulicas en otras zonas como el comedor, el dormitorio principal o incluso el pasillo.

Lo cierto es que hay tantos modelos que no es difícil encontrar el diseño más adecuado para cada hogar.

Pero la versatilidad va más allá, ya que este tipo de baldosas no se limitan al suelo, también se pueden instalar en las paredes e incluso formar un original salpicadero en cocinas de última tendencia.

Suelos nuevos con un toque antiguo

La demanda de suelos hidráulicos ha crecido tanto en los últimos años que los fabricantes ya cuentan con un amplio catálogo con baldosas para todos los gustos. Incluso se les intenta dar un aspecto un tanto envejecidopara conseguir el efecto vintage.

Recuperar el suelo hidráulico

Hay algo todavía mejor que tener una baldosa que imite el antiguo pavimento hidráulico, y es tener uno de verdad.

En muchas casas este suelo ha sobrevivido durante décadas incluso oculto debajo de otros pavimentos más modernos.

Quienes tienen la suerte de contar con un auténtico suelo hidráulico pueden restaurarlo. Es cierto que no es una tarea sencilla, pero los resultados son espectaculares.

Se suele trabajar baldosa a baldosa, incluso se desmontan si es necesario, y se pulen para que recuperen su antiguo esplendor. Como son superficies porosas, después del trabajo de recuperación es necesario aplicar unacapa protectora y se les puede dar un acabado satinado o brillante.

Creando espacios únicos con suelos hidráulicos

Las últimas tendencias decorativas apuestan por combinar diferentes materiales para separar espacios sin necesidad de utilizar tabiques. Y aquí las baldosas hidráulicas pueden dar mucho juego.

Se puede combinar un suelo hidráulico con un suelo laminado para crear diferentes zonas en la cocina, un área de trabajo y otra para comer.

En el salón se pueden usar los mosaicos hidráulicos para generar un espacio propio para los sillones y la mesa de café, mientras que el resto de la estancia puede tener otro pavimento totalmente diferente.

Es precisamente esa capacidad para crear espacios únicos la que ha hecho que el suelo hidráulico vuelva a ser tan popular.