No corren buenos tiempos para el autobús interurbano en España. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) inició el pasado mes de diciembre una consulta pública para verificar el cumplimiento de las condiciones de competencia en dicho sector.

Este análisis despejará las dudas en torno al cumplimiento de la competencia, pero también es una buena oportunidad para el organismo de plantear una posible liberalización de los servicios interurbanos de autobuses, a raíz de los resultados positivos observados en otros países europeos. De este modo, se podría reevaluar el modelo concesional.  

Según han informado desde la CNMC a MERCA2, la consulta fue cerrada el pasado 7 de febrero y ahora se encuentran en fase de análisis de toda la información recabada. “Ha habido bastante participación y ahora hay que filtrar los datos”, nos comentan.

Estos datos se conocerán públicamente en un plazo de dos semanas, aproximadamente, y en ese momento saldrán a la luz las aportaciones de operadores, reguladores, consumidores y expertos del sector.

Desde la Confederación Española de Transporte en Autobús (Confebus), alertan de que la liberalización del transporte público en autobús pondría en peligro el servicio para miles de usuarios.

MODELO CONCESIONAL

También considera que mantener el modelo concesional, en el que se combinan en una misma ruta los tráficos que son rentables con otros que no lo son, permite atender las demandas de movilidad de colectivos con menores recursos, como jóvenes, mayores y personas con movilidad reducida desfavorecidos.

Este modelo también garantiza “el carácter estratégico de este transporte, para la cohesión y el equilibrio territorial, en un contexto de pérdida de población en gran parte de nuestro país”, aseguran.

A través de un comunicado, la confederación ha explicado que combinar en un mismo contrato tráficos rentables con otros que no lo son es lo que permite que la rentabilidad conseguida en la explotación de los primeros compense la falta de rentabilidad de los segundos.

“Todos los supuestos presuponen la prestación en red de una serie de tráficos de los que una parte significativa no podría ser explotada de forma separada bajo criterios de rentabilidad empresarial”, advierten.

PRECARIEDAD LABORAL

Por otro lado, en declaraciones a este medio, el secretario de organización de la Plataforma Sindical EMT, Elías Calderón, ha asegurado que “estamos totalmente en contra de la liberación de los autobuses, pues en todos los sectores que se ha producido dicha liberalización del mercado, lo único que ha pasado es que se han precarizado los puestos de trabajo y además el servicio ha perdido calidad. Aquí sucedería lo mismo”.

“Entendemos que hay servicios en los que no se puede jugar a ver quién da más por menos dinero, porque son servicios esenciales para la ciudadanía y la pérdida de calidad y la menor formación y motivación de los empleados que son precarizados por las empresas en pos de ser más competitivas, finalmente redunda en un peor servicio“.

ESPAÑA INCOMUNICADA

Si finalmente se anuncia la liberalización de las líneas rentables, las empresas del sector consideran que supondría la desaparición de la conexión de muchas poblaciones, pasando a “la España vaciada y además incomunicada”.

Según los datos facilitados por CONFEBUS, el transporte en autobús supone el 50% de los viajes interurbanos en transporte colectivo en España y en 2019 lo han utilizado más de 3.000 millones de personas. De hecho, los usuarios valoran con un 83% el nivel de satisfacción de los servicios regulares de transporte en este medio.

Los viajeros también puntúan con un notable alto la calidad de los servicios regulares de ámbito nacional, según las encuestas del Ministerio de Transportes. “Otro aspecto muy valorado por los viajeros es la estabilidad de los precios, puesto que éstos se mantienen estables con independencia de la demanda”.

EN DEFENSA DE LA COMPETENCIA

Uno de los objetivos de la CNMC con esta consulta pública es averiguar si se cumple con la competencia regulada, y desde la confederación consideran que el sector español del autobús interurbano no presenta problemas en este aspecto.

En España, la competencia está regulada a través de un sistema de contratos de servicio público gestionados por concesiones. El presidente de Confebus, Rafael Barbadillo, explica que se trata de “un modelo plenamente ajustado al Derecho de la Unión Europea que permite disponer de un sistema de movilidad de gran capilaridad con más de 1.500 líneas y unos precios muy económicos que aseguran la movilidad de toda la población y contribuyen a la cohesión y vertebración territorial”.

Sin embargo, las empresas de autobuses reclaman que se coordinen los mapas concesionales de todas las administraciones y se desarrollen nuevos mapas para realizar una reorganización y modernización de algunos itinerarios.  

Según los datos de Confebus, el transporte en autobús cuenta con más de 95.000 empleados y 44.000 vehículos para transportar anualmente más de 3.000 millones de viajeros, es decir, uno de cada dos viajes en transporte público se realiza en autobús.

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