Canarias, País Vasco

La industria audiovisual española en pleno proceso de cambio. Madrid, Barcelona y Valencia concentran históricamente la mayor parte de la actividad de producción y postproducción de proyectos audiovisuales. Sin embargo, los incentivos fiscales que ofrecen las islas Canarias, Navarra y País Vasco constituyen un gran atractivo para las productoras. Estos tres centros de producción no solo compiten a nivel nacional, sino que también quieren hacer frente a los gigantes del mercado extranjero como Francia, Canadá o Irlanda.

“La animación es lo que más se exporta de la industria del entretenimiento en España. Viaja mucho más que la imagen real”, confirma Víctor López, director general de Zinkia, productora de Pocoyó. Es por esto, que Canarias, entre otros territorios ha decidido apostar por esta industria.

El caso particular de las islas Canarias entraña ciertas peculiaridades. La Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria (SPEGC) se ha marcado un objetivo, que no es otro que promover la industria audiovisual como alternativa al turismo. Sin embargo, existe cierta rivalidad entre Gran Canaria y Tenerife por convertirse en el centro de producción más atractivo del archipiélago. La fiscalidad para ambos es la misma, ya que deriva del gobierno insular. Pero Gran Canaria juega con cierta ventaja frente a su vecina, la construcción de instalaciones.

Los dos platós en construcción albergarán grabaciones en interiores y serán los únicos en las islas. Esta medida fortalece la estrategia de las Canarias de atraer entrenamiento al territorio, desde la SPEGC reconocen que la oferta de interiores es un factor que eleva la competitividad frente al resto de actores. Tanto los edificios dispuestos para la instalación de equipos de producción como los dos platós de 1.200 y 1.800 metros cuadrados permitirán desarrollar la actividad a las empresas que decidan instalarse en el territorio isleño. En cuanto a estas instalaciones de grabación de interiores, la idea hasta el momento es que tengan una gestión privada.

Obras de los platós en Gran Canaria

La competitiva fiscalidad que ofrece el gobierno insular es una de las más ventajosas, incluso en relación al extranjero. Si hablamos de cifras, el impuesto sobre sociedades en la península es del 25%, frente al 4% de Canarias y el 12% irlandés. De igual manera, tanto empresas nacionales como internacionales pueden beneficiarse del retorno fiscal en torno al 40-45%. Dicho crédito fiscal puede compartirse con los inversores, una medida que consideran atractiva desde la SPEGC.

“La estrategia no solo es fiscalidad, porque solo con eso no vamos competir. Hay otros elementos en el cocktail con los que estamos trabajando conjuntamente”, matiza el director gerente de SPEGC, Cosme García. Estos elementos responden las instalaciones, la potenciación del talento local a través de la formación y la seguridad fiscal es clave para atraer a productoras e inversores. La carencia de este proyecto es la financiación, al menos en Canarias. Falta la confianza de los inversores canarios en el sector.

PAÍS VASCO ASPIRA A SER FOCO DE PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL

Euskadi también aprovecha sus ventajas fiscales para apostar por la industria audiovisual. La Norma Foral para las producciones ha sido recientemente modificada para atraer las producciones al norte. Al igual que en las islas, desde el País Vasco quieren ofrecer las mejores condiciones posibles para aquellas empresas que se decanten por la zona vasca, por eso, los cambios en el Impuesto de Sociedades cobran sentido.

Las producciones en euskera tienen una deducción en el Impuesto sobre Sociedades del del 40% para las obras rodadas en euskera de hasta 2,5 millones de euros, y un 30% en general. Entre los requisitos se encuentran que, al menos cuatro personas sean ciudadanos del País Vasco, tiempo mínimo de dos semanas de rodaje en territorio vasco y un porcentaje de la base de la deducción debe corresponder a gastos realizados en Euskadi.

FRANCIA, LA CUNA DE LA ANIMACIÓN EUROPEA

Aunque históricamente Barcelona fue uno de los focos tradicionales de la industria de la animación, Madrid y Valencia se hicieron fuertes. A nivel europeo, el gigante francés difícilmente encuentra competidor. Las subvenciones le hacen fuerte. El Estado financia el 50-60% del presupuesto de las producciones de animación, es por esto que, el territorio galo resulta más que atractivo para la creación de estos productos.

Reino Unido no pasa desapercibido. La BBC se alza como órgano financiador de proyectos audiovisuales. Además, muchos estudios estadounidenses están vinculados con otros británicos. Las facilidades con las que cuentan tanto ingleses como franceses los convierten en dura competencia. Estados Unidos y Japón no tienen parangón. Cada uno dentro de su estilo han creado escuela en cuanto a la producción audiovisual y con mejores condiciones, estos mercados son igualmente competencia para la industria de la creación audiovisual española.