Los apoyos de los distintos partidos políticos que han facilitado la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno no han sido gratis. Cada uno ha barrido para casa sellando acuerdos muy ventajosos. Y, curiosamente, la mayoría de ellos han tenido como denominador común ciertas concesiones relacionadas con el servicio que presta la empresa pública Renfe, llegando incluso a poner fin el cierre de taquillas de estaciones.

Este es el caso de Teruel Existe. El Gobierno se ha comprometido a paralizar el polémico cierre de las taquillas de venta de billetes de tren en 142 estaciones de Renfe, a pesar de que la medida solo afectaba a cuatro estaciones en Aragón, dos de ellas en Teruel. Pero el diputado Tomás Guitarte entiende que es una medida que perjudica a la famosa ‘España vaciada’. Ahora, la empresa pública tendrá un plazo de tiempo para estudiar otras alternativas.

Cabe recordar que Renfe asumió el día 1 la venta de billetes de tren en 142 estaciones en las que hasta ahora Adif se ocupaba de esa tarea, pero anunció que solo contaría con venta presencial en las que superen 100 viajeros diarios, lo que, según el sindicato CGT, conllevaría el cierre de taquillas en unas 150.

No han sido los únicos que han reclamado mejores servicios ferroviarios. La formación gallega BNG ha conseguido a cambio de su voto favorable en la investidura al PSOE la modernización de la red ferroviaria gallega o completar la conexión de los puertos exteriores de Ferrol y A Coruña por tren este mismo año.

El acuerdo con Compromís prevé la renovación del actual sistema de financiación autonómica. Y dentro de este, se pondrá en marcha la Comisión con el fin de potenciar el ferrocarril, asumiendo como prioritarias la red de Cercanías, especialmente en Castellón, la conexión en tren del aeropuerto de L’Altet con Alicante y Elche, y el nuevo túnel ferroviario que debe atravesar la ciudad de Valencia. Una red que forma parte del Corredor del Mediterráneo.

Estos acuerdos no solo muestran que el tren es un servicio básico y necesario en España; sino que el Gobierno está dispuesto a usar a Renfe como títere justo en un año crítico para Renfe. El 14 de diciembre de 2020 el servicio de viajeros de AVE se abrirá a la liberalización ferroviaria con la entrada de dos nuevos competidores: la empresa ferroviaria pública francesa SNCF y el consorcio integrado por Air Nostrum y Trenitalia. Para competir, Renfe ya tiene prevista la puesta en funcionamiento de un AVE low cost, bajo el nombre de AVLO.

SOBRESATURACIÓN DE CERCANÍAS

Por otro lado, entre las propuestas del nuevo Gobierno se encuentra el Plan de Cercanías 2019-2020 con el que relanzar la inversión en este servicio. Es decir, sustituirá al que ya anunció el anterior Gobierno, que contemplaba una inversión de 5.089 millones de euros hasta el año 2025. De hecho, desde Fomento y bajo la batuta de José Luis Ábalos ya anunciaron que se aumentaría hasta los 6.000 millones de euros.

No obstante, poco o nada se sabe del nuevo plan que desarrollará Sánchez. Eso sí, tendrá que hacer frente a la sobresaturación de este servicio que revela un informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la competencia (CNMC). Dicho informe muestra que los datos revelan que la ocupación alcanzó en Madrid el 128%, siete puntos más que un año atrás. En Barcelona, alcanzó el 98%, mientras que en la cornisa cantábrica fue del 35% en 2018.

Asimismo, el estudio muestra que los servicios de cercanías absorbieron un 62% del total de la financiación pública asignada al conjunto de las OSP, porcentaje similar al del año 2017 (60%), llegando a un importe de casi 728 millones de euros. Los servicios de media distancia sobre la red convencional captaron el 36,6% del total, con 433 millones de euros y, finalmente, los servicios de media distancia sobre la red de alta velocidad obtuvieron 21,5 millones de euros, esto es menos del 2% del total. De los 15 céntimos de euro por viajero y km que obtuvo el servicio de cercanías en 2018, el 59% procedía de las subvenciones y el resto de la venta del billete.

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