Chamberí, Madrid.

El mercado inmobiliario de lujo se ha mantenido al margen de la crisis económica actual, con un nivel de transacciones sin grandes cambios con respecto al mismo periodo de un año antes. Los ricos parecían inmunes a los miedos que acechan al resto de los mortales, hasta ahora.

La segunda ola de la pandemia del covid-19 y la incertidumbre sobre la economía española, hace que muchos compradores de ‘alto standing’ opten por reducir su presupuesto de gasto en una nueva propiedad, e incluso retrasan su decisión de compra.

Los bolsillos más pudientes ahora miran con recelo al mercado inmobiliario y prefieren esperar, pero no por miedo a perder el empleo o la imposibilidad de acceder a un crédito hipotecario, sino por que están al acecho de ‘gangas’ de compradores desesperados. Buscan activos prime con rebajas para incrementar sus beneficios en caso de que luego la vendan o la alquilen.

Ahora la tendencia de los clientes premium es rebajar su nivel de gasto a la hora de adquirir un nuevo inmueble y, en el caso de Madrid, están dispuestos a pagar entre 500.000 euros y un millón de euros. La búsqueda más popular es una vivienda de unos 150m2, 3 habitaciones, 2 baños y zonas exteriores.

Sin embargo, la preferencia por los distritos más exclusivos no ha cambiado. En el caso de Madrid, ‘la milla de oro’ y Chamberí, siguen siendo las ubicaciones preferidas de los compradores. De hecho, retrasan su decisión de compra y optan por una vivienda de lujo de alquiler en esta zona y, sobre todo, se decantan por la oferta de obra nueva.

Así, el alquiler de lujo se consolida en la ‘nueva normalidad’ como el segmento con más y mejores oportunidades hasta final de año. En el caso de Madrid el precio oscila entre los 3.000 euros al mes de un piso a los 7.000 euros de un chalet, según los datos de Barnes.

Para el director de Barnes Madrid, Christophe Chevallier: “Los precios tenderán a la baja los próximos meses, por lo que es buen momento para vender en casos de residencia principal o de necesidad de liquidez. En ausencia del comprador e inversor internacional la demanda nacional ha recuperado total protagonismo en el mercado con presupuestos más reducidos”.

En este sentido, la demanda inmobiliaria de Madrid espera bajadas del 20% antes de comprar mientras los propietarios sí que se plantean un escenario de rebajas de precios, especialmente en casos de residencia principal o de necesidad de liquidez a corto plazo. De hecho, las operaciones realizadas en septiembre ya se han cerrado con negociaciones a la baja del 10-15%.

CAEN LOS PRECIOS EN BARCELONA

El sector inmobiliario de Barcelona encara su último trimestre en medio de una recuperación lenta, con un ritmo del mercado residencial que va de la mano de la evolución de los precios. Según las previsiones de Barnes Barcelona el precio de la vivienda en la ciudad condal caerá entre un 20% y un 30% en los próximos meses.

Y es que el mercado premium de la ciudad es cada día más asequible, con compradores nacionales que buscan propiedades a partir de los 300.000 euros y hasta el millón. Las operaciones realizadas en septiembre ya se han cerrado con negociaciones a la baja del 10-15% en un momento.

Las bajadas de precio en los próximos meses son inevitables en un contexto como el que estamos viviendo. De hecho, la única forma de que Barcelona en particular, y España en general, vuelvan a ser atractivas para la compra de residencias es que los precios se ajusten a la baja, adaptándose a la realidad actual del mercado y a la capacidad financiera de la demanda. Los compradores de primera residencia no comprarán por encima del precio de mercado, mientras los inversores están esperando precios de ‘chollo’ que todavía no se están produciendo”, explica Emmanuel Virgoulay, socio de Barnes Barcelona.