Francisco Reynes, presidente de Naturgy.

Naturgy continúa su proceso de desconexión de Cataluña a paso firme. Si en octubre de 2017 la entonces denominada Gas Natural Fenosa trasladó su sede de Barcelona a Madrid ahora es el turno de la cúpula directiva. Según ha podido saber MERCA2, el presidente ejecutivo, Francisco Reynés, ha tomado la decisión de mudarse a la capital de España y ha pedido a los altos ejecutivos del grupo energético que sigan su ejemplo y le acompañen fijando sus domicilios fuera de la comunidad autónoma catalana.

Esta petición ha sentado como un jarro de agua fría a muchos directivos que confiaban en mantener sus residencias en Barcelona por el compromiso que históricamente ha tenido Reynés con la ciudad, a pesar de que Naturgy cambió la sede oficial del grupo a Madrid en octubre de 2017 por la inseguridad jurídica provocada por el referéndum ilegal del 1–O y la posterior Declaración Unilateral de Independencia (DUI) impulsada por Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y sus socios de la CUP.

La gran beneficiada de la mudanza será la familia de Reynés, ya que su mujer, Cristina Valls Taberner, se vio obligada a salir de la capital española meses después de que ambos contrajeran matrimonio en mayo de 2013. Es hija del histórico copresidente del Banco Popular, Javier Valls Taberner y siempre ha tenido su cuartel general en Madrid, donde dejó con pesar su piso de soltera en el madrileño Barrio de Salamanca. Si decide acompañar a su marido podrá retomar el contacto con su círculo de amistades, en el que destaca la presencia de la Reina Letizia, para quien hace pequeños encargos y es su confidente.

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“De momento sólo sabemos que el presidente está buscando casa en Madrid para mudarse en breve porque pasa mucho tiempo allí y no quiere seguir viviendo en hoteles y que nosotros tenemos que prepararnos para hacer lo mismo, aunque no nos ha indicado un plazo determinado para el traslado. Más adelante nos lo comunicará pero creemos que no nos dejará mucho margen para hacer las maletas y preparar el cambio de domicilio… suponemos que no más de tres o cuatro meses”, asegura a este diario uno de los altos directivos a los que Reynés ha comunicado su decisión.

La otra gran duda que planea sobre la cúpula de Naturgy es a qué ejecutivos concretos exigirá el presidente que le acompañen en su salida de Cataluña. El anuncio lo ha realizado en el seno del Comité de Dirección, pero podría también afectar al estadio inferior de los órganos de gobierno del grupo, es decir, a los responsables de las diferentes direcciones generales y unidades de negocio.

Desde que Naturgy cambió su sede a Madrid se ha especulado en el seno del grupo sobre la posibilidad de que la compañía volviera a establecer su central en Barcelona siempre y cuando se solventara la grave crisis institucional que vive Cataluña. De hecho, en junio de 2018 el propio Reynés no descartó la posibilidad de este retorno en un encuentro con periodistas previo a la Junta General de Accionistas de la compañía.

“Decir que el traslado es para siempre sería muy presuntuoso por mi parte. Nada está hecho para siempre (…) el consejo de administración puede tomar otra decisión si lo considera oportuno”, declaró entonces el directivo mallorquín.

Desde que Naturgy cambió su sede a Madrid se ha especulado en el seno del grupo sobre la posibilidad de que la compañía volviera a establecer su central en Barcelona

Sin embargo, desde que llegó Reynés a la presidencia todos los puentes entre Madrid y Barcelona se han ido rompiendo progresivamente. Tal como avanzó la semana pasada en exclusiva MERCA2, la histórica sede ubicada en la Torre Mare Nostrum está en venta y el presidente quiere buscar otro edificio que sea más barato y más pequeño, lo que obligará a una parte de los empleados que trabajan allí a hacer las maletas y trasladarse también a Madrid.

NATURGY ROMPE LOS PUENTES CON CATALUÑA

Con estas decisiones Reynés pone tierra de por medio en el conflicto que mantienen la Generalitat y el mundo empresarial pro independentista con el Estado y la judicatura, confirmando que el cambio de identidad corporativa de Naturgy ha sido mucho más que el diseño de un logotipo o una nueva marca, entrando en el terreno político e institucional.

El presidente ejecutivo de Naturgy ha cerrado filas con Isidre Fainé desde que el preboste de La Caixa decidió que todas las empresas del grupo financiero debían huir del impacto económico del procés. De hecho, en Abertis se vio obligado a presionar a Salvador Alemany, que pretendía mantenerse en Barcelona a toda costa en contra de las órdenes de Fainé.

A partir de ahora la única conexión que mantendrá el grupo con su esencia catalana es que su primer accionista es Criteria, el holdingde participadas de Fundación Bancaria La Caixa. La institución también trasladó la sede social fuera de la comunidad autónoma (a Mallorca), pero Fainé sigue manejando los hilos del imperio financiero desde las icónicas torres negras de la Diagonal.