Repsol ha aprobado una nueva estructura organizativa para desarrollar su nuevo plan estratégico 2021-2025, con el que el grupo prevé acelerar su plan de transformación hacia una compañía cero emisiones netas y ser protagonista en la transición energética, informó la empresa.

La energética indicó que esta nueva organización responde a esos objetivos de transformación y está orientada “a los grandes retos de negocio y corporativos que va a abordar en los próximos años”.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, señaló que esta nueva estructura directiva dota a la compañía “de mayor agilidad en su transformación, aumenta su capacidad para poner al cliente en el centro de su actividad, impulsa el desarrollo digital y facilita la ambición deser líderes en la descarbonización”.

En esta nueva organización, Luis Cabra, hasta ahora director general de Desarrollo Tecnológico, Recursos y Sostenibilidad de Repsol, será director general de Transición Energética, Sostenibilidad y Tecnología, además de adjunto al consejero delegado.

Mientras, se incorpora al Comité Ejecutivo Juan Abascal, hasta ahora responsable de M&A (Fusiones y Adquisiciones), quien liderará el área de Transformación Industrial y Economía Circular, en la que la energética mantendrá su liderazgo gracias a la calidad de sus activos y a su equipohumano, y tendrá una posición clave en el desarrollo de biocombustibles avanzados, hidrógeno renovable, combustibles sintéticos y descarbonización de procesos industriales.

Por su parte, la directora general María Victoria Zingoni será responsable de las áreas de Cliente y de Renovables, dos de los grandes vectores de crecimiento de la compañía en esta nueva estrategia.

Asimismo, como parte del impulso de los procesos de digitalización y de la aceleración del modelo de servicios globales en el conjunto de la compañía, se nombra a Valero Marín, hasta ahora CIO/CDO (director de Sistemas de Información y Digitalización), responsable del área de Digitalización y Servicios Globales.

Además, la hasta ahora directora responsable del negocio de Gases Licuados del Petróleo (GLP), Carmen Muñoz, asume el área de Personas y Organización.

BEGOÑA ELICES DEJA LA COMPAÑÍA

En la Dirección General de Comunicación, Relaciones Institucionales y Gabinete de Presidencia, el hasta ahora director general de Personas y Organización, Arturo Gonzalo, sustituirá a Begoña Elices, quien deja la compañía tras una dilatada carrera profesional y a la que llegó en el año 2000.

El consejo de administración, en palabras de su presidente, Antonio Brufau, ha agradecido “la brillante y exitosa” labor realizada por Elices, quien continuará formando parte del Patronato de la Fundación Repsol.

Arturo Gonzalo tendrá igualmente responsabilidad sobre el área de Auditoría, Control y Riesgos.

Con estos nuevos nombramientos, el Comité Ejecutivo de Repsol pasa a estar formado por: Josu Jon Imaz, consejero delegado; Luis Cabra, director general de Transición Energética, Sostenibilidad y Tecnología;adjunto al CEO; Antonio Lorenzo, director general Económico-Financiero (CFO); María Victoria Zingoni, directora general de Cliente y Generación Baja en Carbono; Tomás García, director general de Exploración y Producción; Arturo Gonzalo, director general de Comunicación, Relaciones Institucionales y Presidencia; Miguel Klingenberg, director general de Asuntos Legales; Juan Abascal, director ejecutivo de Transformación Industrial y Economía Circular; Carmen Muñoz, directora corporativa de Personas y Organización, y Valero Marín, Director Corporativo de Digitalización y Servicios Globales.

PLAN ESTRATÉGICO A 2025

El pasado 26 de noviembre, Repsol lanzó su nueva estrategia para los próximos cinco años, en la que prevé invertir un total de 18.300 millones de euros para acelerar su plan de transformación hacia una compañía cero emisiones netas y ser protagonista en la transición energética.

La nueva ‘hoja de ruta’ lanzada por el grupo, el segundo plan desde que Josu Jon Imaz asumió las riendas ejecutivas de la compañía, incide así en un proyecto para transformar Repsol en el horizonte de la próxima década, pero manteniendo como pilares la generación de caja que permitirá financiar esta apuesta por el crecimiento y una retribución atractiva para los accionistas.

Las inversiones en iniciativas bajas en carbono del grupo representarán un 30% del total, ascendiendo a los 5.500 millones de euros, con el foco especialmente puesto en su expansión internacional en este ámbito.

Así, la compañía apostará por la descarbonización de su cartera de activos y el desarrollo de un nuevo modelo operativo que pondrá en valor sus actuales fortalezas para sumar nuevos pilares en los que se apoyará la compañía en el futuro como son el nuevo negocio Cliente y la generación baja en carbono.

Este plan estratégico 2021-2025 que lanza la compañía en medio de un escenario marcado por la crisis del Covid-19 que ha impactado especialmente sobre el sector petrolero, representará así un impulso para el grupo en su camino hacia ese 2050 en que pretende ser una compañía cero emisiones neta.