La liberalización del transporte ferroviario de pasajeros en España ha supuesto el fin del monopolio de Renfe en España, y en 2021 ya entra en batalla la francesa SNCF con su Ouigo. La CNMC acusa a la operadora ferroviaria española de “incrementar ar­ti­fi­cial­mente” las tarifas que apli­cará a la competencia en el co­rredor Madrid-Barcelona por el man­te­ni­miento de sus tre­nes.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no se lo va a poner fácil a Renfe, y le otorga un plazo de dos meses para que reduzca las ta­rifas que apli­cará tanto a la francesa Ouigo, como a Ilsa, la operadora de Air Nostrum y Trenitalia.

En concreto, una resolución de la CNMC acusa a Renfe Mantenimiento de incrementar “artificialmente” los precios del acceso a las instalaciones y la prestación de los servicios de mantenimiento”, e insiste en que no se ajusta a la Ley del Sector Ferroviario.

El organismo regulador se basa en que dicha ley establece que los talleres de la compañía son instalaciones reguladas, por lo que Renfe Mantenimiento deberá prestar dichos servicios a unos “precios orientados a los costes de prestación, más un beneficio razonable”. Así, el alto organismo regulador insta a Renfe Mantenimiento a “publicar en dos meses las tarifas modificadas” y remitirlas a la propia CNMC, incluyendo “el detalle de los ajustes realizados para dar cumplimiento a la Resolución”.

LOS COMPETIDORES ATERRIZAN EN ESPAÑA

La competencia en la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona comenzará el 10 de mayo con la puesta en marcha de Ouigo con sus primeros trenes de dos pisos de bajo coste, coincidiendo con el fin del estado de alarma programado para el día previo. De esta forma, la marca ‘low cost’ del operador público francés retrasó provisionalmente en dos meses la fecha de su lanzamiento en España, después de que el pasado mes de septiembre anunciase su estreno para el 15 de marzo.

La francesa ya ha iniciado una agresiva campaña comercial con la venta de billetes personalizables, con una tarifa base de 9 euros que incluye equipaje de mano y equipaje de cabina, así como la opción de cambiar el titular del billete hasta el día previo al viaje. Y por 9 euros más, los pasajeros podrán acceder al paquete ‘Ouigo Plus’, que incluye elección de asiento, la posibilidad de reservar un asiento ‘XL’, una pieza de equipaje adicional y conexión a ‘OUIFun’, el sistema de entretenimiento a bordo que cuenta con una selección de películas, series, animaciones, podcasts, revistas y juegos.

Por su parte, el ‘low cost’ de Renfe, Avlo, tendrá que esperar por tiempo indefinido para su lanzamiento. El presidente del operador público, Isaías Táboas, descarta que esta inauguración de produzca en el corto plazo, como consecuencia del impacto que la crisis del coronavirus. “El Avlo se recuperará cuando los clientes lo demanden. Ahora la gente no hace planes de viaje y es un producto que necesita tener un aprovechamiento cercano al 90%; sacar un producto así cuando el mercado no está dispuesto no tiene mucho sentido para nosotros en este momento”, aseguró Táboas.

Por otro lado, la italiana Ilsa, participada al 45% por Trenitalia, no cuenta con llegar a España hasta 2022. El presidente de Renfe se muestra a favor de la liberalización y asegura que “es un aliciente y permitirá que los ciudadanos vean, comparen y elijan”.

MÁS PRESENCIA EN REDES SOCIALES

Una de las estrategias del operador ferroviario español para ganar cuota de mercado y acercarse a los más jóvenes es estar más presente en las redes sociales. Busca modernizarse y no perder tráfico en sus cuentas de Twitter, Instagram o YouTube.

Así, Renfe lanzó una licitación para el servicio de apoyo a la gestión de las redes sociales y comunicación online de Renfe Operadora. Se trata de un contrato de doce meses por 49.500 euros, y el seleccionado ha sido Eurostar Media Group.

De este modo, pretende atraer a los más jóvenes para su low cost de AVE, ya que desde Renfe insisten en que tendrá unos precios asequibles y aptos para todos los bolsillos.

RENFE DESPIDE EL AÑO CON PÉRDIDAS

Renfe ha cerrado noviembre con unas pérdidas de 435 millones de euros, lo que implica que ya ha más que duplicado el déficit previsto por la dirección para 2020: un total de 205 millones. El grueso de los números rojos proviene de la filial de viajeros debido a que los trenes circulan medio vacíos y la oferta apenas se ha modificado desde que se reactivó en verano con la finalización del primer estado de alarma.

Pese a que el tráfico de pasajeros de Renfe ha retrocedido un 48,2% hasta los 242 millones de viajeros. La sangría de los ingresos por el descenso de la venta de billetes (cae más de un 58%) se ha visto parcialmente compensada por la aportación estatal, que en octubre sumaba 1.163 millones, un 20% más que en 2019 y un 13% más de lo presupuestado.

En cuanto a la demanda, los Cercanías y Media Distancia (servicios OSP) registran un descenso de viajeros del 46% y una ocupación de entorno al 20% debido a que la capacidad apenas se ha recortado. Por su parte, el AVE registra un descenso acumulado de más del 63% en el número de viajeros y la oferta es un 47% inferior a la de 2019 registrando una ocupación media del 52,9%.

Por su parte, Táboas ha explicado que la demanda de los servicios comerciales bajó al 20-23% de los niveles precovid en noviembre, aunque se prevé una mejora en 2021.