La franquicia inmobiliaria de origen estadounidense Remax ha lanzado dos nuevas campañas para reducir su cartera de activos inmobiliarios. Se trata de la iniciativa a nivel nacional ‘Rebajas Inmobiliarias’, y ‘Descuentos especiales’ destinada a las oficinas en Andalucía. Pretende captar todo tipo de clientes, desde el comprador de una plaza de garaje hasta quien pueda permitirse una vivienda de lujo cercana a los 2 millones de euros.

El objetivo es atraer a los clientes para que se decanten por sus activos, y así reducir su exposición al ladrillo. De hecho, pretende competir con los buenos datos de las promociones de obra nueva de las grandes promotoras que cada vez ganan más peso al ofrecer las comodidades que han echado en falta los clientes durante la pandemia.

De este modo, inmobiliarias y ‘servicers’ se están poniendo las pilas y han sacado al mercado una selección de sus mejores activos con atractivos descuentos, con el objetivo de reducir su cartera.

VIVIENDAS CON DESCUENTOS

La campaña de Remax, que estará vigente hasta el 30 de noviembre, cuenta con un total 886 propiedades con suculentos descuentos. Pero el número de activos irá en aumento en las próximas semanas. Además, en esta cartera se incluyen tanto inmuebles de obra nueva como propiedades de lujo, además de segunda mano y plazas de garaje, tanto en régimen de venta como de alquiler, con precios que van desde de los 1.879 euros hasta 1.990.000 euros.

Con esta campaña nacional, la inmobiliaria pretende desinflar la demanda embalsada que está surgiendo en el mercado de la compraventa de segunda mano, ya que algunos compradores potenciales han retrasado su decisión de compra a la espera de ‘chollos’.

De hecho, la compañía ofrece un descuento promedio de un 6,19% sobre el precio inicial.  Así, y atendiendo a los diferentes rangos de precios, la media de estas rebajas se corresponde con 5,60% en viviendas de entre 100.000 y 200.000 euros; 5,13% en inmuebles de entre 200.000 y 300.000 euros; y un 4,08% para propiedades de entre 300.000 y 400.000 euros.

Por su parte, para las casas cuyo valor se encuentre entre los 400.000 y los 500.000 euros, el descuento alcanzará el 5,62%; el 5,02% para propiedades de entre 500.000 y 600.000 euros, y un 6,69% en inmuebles cuyo valor sea entre 600.000 y 700.000 euros.

MAYOR DEMANDA EN OBRA NUEVA

La irrupción del coronavirus ha cambiado la forma de pensar y de vivir de los ciudadanos. Hasta su llegada, cerca del 90% de los clientes optaban por la vivienda de segunda mano, frente al 10% que prefería un inmueble de obra nueva. Ahora, este porcentaje ha variado y estamos cerca del 20% de vivienda nueva frente al 80% de usada, alcanzando así el equilibrio óptimo que desvelan algunos expertos.

La tendencia habitual de decantarse por la vivienda de segunda mano está desapareciendo ya que, pese a una posible reforma, existen ciertas comodidades que son inviables de conseguir en este segmento, como una terraza, más espacio para trabajar, zonas más iluminadas e incluso zonas comunes, en algunos casos.

Por otro lado, existe una batalla de precios entre inmobiliarias y ‘servicers’, que quieren desinvertir en inmobiliario y optan por descuentos para competir con las grandes promotoras que ofrecen residenciales de obra nueva.

Sin embargo, los gigantes del ladrillo gozan de una caja saneada y un bajo apalancamiento, que les permite mantener el precio de sus inmuebles y realizan casi todas las ventas durante la etapa de comercialización, en plena construcción de los inmuebles.