International Business Machines (IBM) ha cerrado la compra de Red Hat, proveedor de software de código abierto (‘open source’), por la cuantía de 34.000 millones de dolares (30.343 millones de euros). La empresa mantendrá tanto su sede en Raleigh (Carolina del Norte) como su marca, según informó la multinacional. Esta adquisición supone la más grande en los 108 años de historia de la marca.

La transacción, pactada a finales del pasado mes de octubre, implica el pago en efectivo de 190 dólares por cada título de Red Hat, que operará como una unidad distinta dentro de IBM y seguirá dirigida por Jim Whitehurst, quien se incorporará al equipo senior de la multinacional y reportará directamente a Ginni Rometty, presidenta y consejera delegada de IBM.

“Las empresas están comenzando el siguiente capítulo de sus reinvenciones digitales, modernización de infraestructuras y traslado de cargas de trabajo críticas entre nubes privadas y múltiples nubes de múltiples proveedores”, declaró Ginni Rometty, subrayando que serán necesarias tecnologías flexibles para gestionar estos entornos híbrido de nubes múltiples.“IBM y Red Hat están adaptados de manera única para responder a estas necesidades”, añadió la ejecutiva.

Los ingresos del negocio en la nube de IBM han crecido desde el 4% del total de la compañía en 2013 al 25% actualmente. En los últimos doce meses hasta el pasado mes de marzo, el negocio en la nube de IBM superó los 19.000 millones de dólares (16.953 millones de euros) y se prevé que la compra de Red Hat contribuya en dos puntos al crecimiento anual compuesto de IBM en un periodo de cinco años.

Los ingresos de Red Hat en su ejercicio fiscal 2019 sumaron 3.400 millones de dólares (3.034 millones de euros), un 15% más. En el primer trimestre de su ejercicio fiscal 2020, que concluyó en junio, los ingresos de Red Hat alcanzaron los 934 millones de dólares (833 millones de euros), un 15% por encima de la cifra del mismo periodo del ejercicio anterior.

La Comisión Europea aprobó sin condiciones el pasado 27 de junio la compra de Red Hat por parte de IBM al concluir que la operación no planteará problemas sobre la competencia del mercado único, señalando que IBM podría tener incentivos para usar las capacidades complementarias de Red Hat para desarrollar y ofrecer soluciones de nube híbridas, lo que daría más opciones a las empresas clientes para repartir más fácilmente la carta de trabajo entre sus propios servidores y numerosos servicios de nube públicos y privados.