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Los juegos de azar y las apuestas se han situado como el segundo sector con mayor porcentaje de transacciones de comercio electrónico en España, solo por detrás del transporte terrestre de viajeros, según los datos de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC). Una industria del juego que ha aumentado un 29% su facturación, así como más de un 30% el número de transacciones, en 2019. Una tendencia ascendente que refleja el momento dulce que vive la industria del juego en nuestro país, especialmente modalidades como el póker. El juego de cartas es una de las disciplinas que más adeptos ha ganado en el territorio nacional durante los últimos años. A pesar de ello, el póker online ha tenido que superar numerosos obstáculos para consolidarse como una de las modalidades más importantes en la actualidad.

El póker online siempre ha sido uno de los segmentos con mayor potencial en España. Hasta 2011, el juego de cartas movía entre 80 y 120 millones de euros anuales en nuestro país, siendo una de las modalidades más destacadas del juego online. Una situación que cambió en el año 2012, cuando entró en vigor la regulación del juego online. Una regulación precipitada, como señaló en su momento la Asociación Española de Juego Digital (Jdigital), que no tuvo en cuenta las repercusiones de la nueva normativa para el póker español. La ley del juego limitó el mercado nacional a jugadores españoles, convirtiendo las plataformas .es y España en un destino poco atractivo para los jugadores. De esta forma, un gran número de jugadores españoles emigró a países con regulaciones más favorables, como Reino Unido o Portugal, para disfrutar de portales más atractivos.

La regulación del juego online convirtió al póker online en un mercado poco competitivo para los operadores, así como poco atractivo para los jugadores. Un nuevo contexto que provocó una fuerte caída del juego de cartas en los siguientes años. En 2014, el póker online se situó en mínimos históricos, moviendo apenas 40 o 60 millones de euros anuales. Una fuerte caída que desencadenó las quejas de las empresas, ya que tenían muchas dificultades para monetizar el producto. De hecho, la Asociación Española de Juego Digital aseguró que el póker era el único juego del sector del juego que había caído de los tres grandes (casinos, apuestas y póker online). Además, esta asociación sin ánimo de lucro señaló que la huida de jugadores de las plataformas reguladas a otras que se encuentraban fuera del país era un indicio de que la regulación tenía que cambiar.

El problema del póker online se fue agravando con el paso de los años. En 2015, el juego de cartas generó unos ingresos de 60 millones de euros, cifra que representaba una caída del 40% a los niveles que tenía esta modalidad justo antes de la regulación del juego online en España, según los datos de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ). Además, Jdigital estimó que en ese momento había 200 jugadores profesionales españoles que vivían del póker fuera de nuestras fronteras. Todo ello debido a la falta de liquidez internacional, ya que la normativa española impedía que los jugadores españoles pudieran jugar contra usuarios de otros países. Por otro lado, otros jugadores optaron por jugar en el mercado negro, lo que hizo bajar la rentabilidad de los operadores que sí cumplían la ley, y por extensión, los ingresos fiscales del Estado.

Recuperación del póker online

Seis años después de la regulación del juego online, España dio los primeros pasos para recuperar la liquidez compartida. En julio de 2017, la Dirección General de Ordenación del Juego de España y sus homólogos de Francia, Italia y Portugal firmaron en Roma un acuerdo sobre la liquidez compartida en el póker online, que entró en vigor en enero de 2018. A partir de ese momento, los operadores de póker online en el mercado español tuvieron acceso a la liquidez compartida en estos países, pudiendo ofrecer torneos de póker más grandes, con premios más altos y manteniendo la seguridad. Sin ir más lejos, 888poker se convirtió en la primera sala de póker en ofrecer liquidez compartida luso-española en el mes de julio del pasado año, mejorando la experiencia de juego de sus usuarios con un mayor volumen de jugadores en las partidas.

La entrada de la liquidez compartida generó un impacto positivo en el póker online español. En 2018, el juego de cartas creció por primera vez desde la regulación del juego online, alcanzado casi los 82 millones de euros en GGR, según los datos publicados por la Dirección General de Ordenación del juego. Por su parte, las salas también superaron los registros históricos de premios en los torneos para atraer a unos usuarios que demandaban unas partidas más atractivas. Unas cifras que demostraron la importancia de la liquidez compartida en el mercado español. Además, el crecimiento de esta modalidad empujó a su vez al juego online en general, que creció un 25% en nuestro país en el 2018, rozando los 700 millones de euros de ingresos brutos. Unos datos que también muestran la buena salud de la que goza actualmente el sector del juego online.

No hay duda que la liquidez compartida es el futuro del póker online, ya que este nuevo mercado global tiene importantes consecuencias positivas para las salas y para el jugador de póker en general. Hoy en día, el número de jugadores inscritos en los torneos de póker se ha multiplicado, por lo que han aumentado los premios garantizados en estos eventos. Además, también ha crecido el número de mesas disponibles en cash games (partidas por dinero), así como los niveles y la frecuencia de los torneos Sit and Go (pequeños torneos de mesas simples). Todos estos factores harán que el póker online regrese pronto a los niveles de 2011, cuando superó la barrera de los 100 millones de euros. De esta forma, el juego de cartas se pondría al ritmo del resto de segmentos del juego online, que no han parado de crecer en los últimos años.

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