BHP

BHP Billiton ha registrado un beneficio neto de 8.306 millones de dólares (en torno a 7.500 millones de euros), al cierre de su ejercicio fiscal. Esta cifra representa un incremento del 124% del grupo minero anglo australiano, respecto al resultado cosechado el pasado año, según ha informado la multinacional. La mayor compañía mundial del sector, tras esta buena noticia, abonará un dividendo récord de 78 centavos por acción, que supone un reparto de 3.900 millones de dólares (3.500 millones de euros) entre sus accionistas.

De este modo, la compañía minera ha incrementado en un 23,8% el importe del dividendo final para sus accionistas respecto de los 63 centavos del ejercicio anterior, elevando así la ratio de ‘payout’ al 73% desde el 69%.

En el conjunto del ejercicio, BHP Billiton ha repartido entre sus accionistas dividendos por importe agregado de 11.900 millones de dólares (10.733 millones de euros), que se elevan a 17.100 millones de dólares (15.428 millones de euros) al incluir el plan de recompra de acciones propias de 5.200 millones dólares (4.691 millones de euros), ejecutado por la compañía.

Los ingresos de BHP Billiton al cierre de su año fiscal alcanzaron los 44.288 millones de dólares (39.955 millones de euros), un 2,7% más que en el ejercicio anterior, mientras que los costes no financieros de la minera sumaron 28.022 millones de dólares (25.280 millones de euros), un 1,8% más.

UN DIVIDENDO RÉCORD DE BPH

“Hoy anunciamos un dividendo final récord de 78 centavos por acción”, declaró Andrew Mackenzie, consejero delegado de BHP, para quien los precios más altos y el mayor volumen de producción de varias de las operaciones de la compañía contribuyeron a reforzar el flujo de caja de la minera.

“Usamos esa liquidez en invertir en atractivos proyectos de crecimiento, avanzar en nuestros programas de exploración e incrementar la rentabilidad de nuestros accionistas”, añadió.

No obstante, la mayor compañía minera del mundo advirtió de que cualquier escalada proteccionista o pérdida de confianza representa un riesgo a la baja para las expectativas económicas a nivel global, así como para la demanda y los precios de las materias primas en el ejercicio fiscal 2020.