Hay días en el trabajo en el que tienes unas ganas terribles de apuñalar a alguien. Especialmente a tu jefe, o a ese cliente insufrible que día a día te hace la vida imposible. ¿Estás deseando que sus vidas se conviertan en una verdadera película de terror en la que tú eres el malo malísimo que va cazando a sus víctimas? Tranquilo, no estás loco. O sí.

Y es que, hay una serie de puestos de trabajo en el que el porcentaje de personas psicópatas se acentúa de forma sorprendente. Ojo, hay que tener en cuenta que un psicópata no tiene por qué ser un asesino. Pero se caracterizan por ser muy manipuladores y carentes de escrúpulos. ¿Te acuerdas cuando aprovechaste la ocasión para chivarte de un compañero con la intención de conseguir su despacho? Pues por ahí van los tiros…

Abogado

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En segundo lugar, y como no podía ser de otra manera, tenemos a los abogados. ¿Recuerdas lo de la resiliencia del caos? Sí, esa capacidad para comportarte con mente fría en situaciones de estrés es muy necesaria en este puesto de trabajo.

Aquí se suelen encontrar dos perfiles muy definidos: el psicópata, y especialmente el sociópata. En este segundo caso, su confianza en sí mismo y la misma habilidad para mantener la calma en las peores situaciones, son dos cualidades ideales para este trabajo. Más si tenemos en cuenta que, en ocasiones, has de ganarte al juez o al jurado para ganar un caso.

O no tener ningún escrúpulo a la hora de defender a tus clientes, aunque sean los seres más desagradables y malvados del mundo.