Montón de monedas y bolis: Coronavirus, ERTE

La pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2 ha generado grandes estragos a nivel mundial. No solo el sector sanitario ha padecido las fuertes consecuencias, también la economía, autónomos y empresas. Muchos negocios se han visto obligados a cerrar definitivamente al no poder hacer frente a esta crisis. Otras empresas se han salvado de ello acogiéndose a los ERTEs que puso en marcha el Gobierno de España, aunque no están libres de algunas desventajas.

Ante una nueva oleada de coronavirus, muchos temen perder sus empleos, o qué ocurrirá con algunas ayudas. Es el caso de los famosos ERTEs. ¿Qué ocurriría si hay un nuevo rebrote como el de hace unos meses?

Lo que necesitas saber sobre los ERTEs tras nueva oleada de coronavirus

¿Cuándo “caducan” los ERTEs?

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Antes del Estado de Alarma, los ERTEs (Expedientes de Regulación Temporal de Empleo) estaban regulados por el artículo 45.1.i, 47 y el 51.7 del Estatuto de Trabajadores. Además, estaban desarrollados en el Real Decreto 1483/2021 del 29 de octubre.

Pero ahora lo están por el Real Decreto 463/2020 del 14 de marzo, con novedades por la situación crítica por el coronavirus tras el cierre de locales y empresas de todo tipo. Todos aquellos que se vieron afectados por una causa de fuerza mayor a echar el cierre se pudieron beneficiar de este tipo de ayuda para empresas, así como otras para autónomos.

Estos ERTEs ha generado polémica, ya que tenían una serie de requisitos a cumplir y no todos los cumplen, ni tampoco todas las empresas los han realizado correctamente. Esto ha generado que muchas personas no hayan recibido aún ningún tipo de ayuda, lo que ha generado indignación en este sector. Aunque la mayoría de los afectados por estos expedientes sí que han cobrado sin problema.

Sea como sea, los ERTEs tienen una fecha de caducidad. Y esa fecha es el 30 de septiembre de 2020. Hasta ese momento, las empresas pueden seguir extendiendo éstos sin problema. Pero tras eso hay algo de incertidumbre. Tanto trabajadores como empresarios tienen miedo de lo que pueda ocurrir, especialmente si la crisis perjudica seriamente a sus empleos y no consiguen reflotar. Se teme que se sustituyan esos ERTEs por EREs o despidos por causas económicas…

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