Airbus-Guillaume-Faury

Las reacciones y presiones por parte de Airbus al gobierno español tras la elección de Indra como coordinador del FCAS no se han hecho esperar. El FACS (Future Combat Air System) es el mayor y más ambicioso programa aeroespacial y de defensa colaborativo en la historia de Europa.

Hoy llega a España Guillaume Faury presidente de Airbus, y en su agenda sólo hay una cosa urgente, aumentar la presión sobre el ejecutivo español e intentar revertir la decisión tomada que excluye a Airbus de la coordinación del FCAS.

A la decepción inicial le acompañó una actitud bochornosa de no saber perder hasta el punto que hace una semana Airbus España enviaba una comunicación interna a sus empleados que no tenía desperdicio. La carta, agresiva y delirante, y filtrada por la empresa a medios de comunicación incluso antes de enviarla a sus propios empleados, estaba firmada por Alberto Gutiérrez, presidente de Airbus España.

En ella, menospreciando explícitamente a sus competidores, dudaba de los motivos del gobierno español para elegir cualquier opción que no fueran ellos. “Hasta el momento, no se nos ha facilitado ningún razonamiento ni criterio seguido para tomar esta decisión”.

Y lo más increíble poco más o menos hacían ver el perjuicio para el país de no optar por ellos. “Consideramos que esta elección puede impactar en la influencia industrial y participación de España en el que es el mayor y más ambicioso programa aeroespacial y de defensa colaborativo en la historia de Europa”.

La actitud en los últimos días de Airbus ha sido infantil denotando especialmente falta de autocrítica y encaje

Esta comunicación tan desacertada incluso llega a afirmar que “la decisión debilitará décadas de inversión y desarrollo tecnológico de Airbus en España y el crecimiento asociado de la industria y cadena de suministros”. La empresa concluye afirmando que están evaluando las consecuencias de perder este contrato, insinuando que recortarán su personal en España por este motivo. Resulta singular su argumentario que entre otras cosas deja en evidencia que jamás consideraron perder el concurso.

Si bien la carta era delirante, la actitud en los últimos días de Airbus ha sido infantil denotando especialmente falta de autocrítica y encaje. En primer lugar, quedaron en estado de shock, dentro de la soberbia que históricamente ha acompañado las actividades de la empresa, jamás dudaron en que alguien podría arrebatarles el contrato.

En segundo lugar, tras el shock la indignación y la falta de encaje. Tras ello una reacción virulenta intentando atosigar al ejecutivo y revertir la decisión tomada. La estrategia final posiblemente sea presionar con despidos y culpar de los mismos al Gobierno de Pedro Sánchez.

AIRBUS PRIMERO MENOSPRECIA Y DESPUES ECHA UN PULSO AL GOBIERNO

Airbus ha echado un pulso al Gobierno y ha menospreciado en varias ocasiones su autoridad y capacidad tras la libre decisión del Ministerio de Defensa de elegir a Indra como coordinador industrial nacional en el programa FCAS.

Esto es algo que ha sorprendido a la Administración y a la industria de Defensa, que señalan que las acciones realizadas y los argumentos utilizados por Airbus contra el Gobierno español no tienen sentido y no se corresponden con la realidad. El Gobierno español se muestra firme en no aceptar ningún tipo de presión y chantaje por parte de la compañía, que, en conversaciones informales, llegó incluso a hablar de “salir de España” o “reducir drásticamente su implantación” en nuestro país si no recibía el suculento contrato.

Airbus al perder el contrato ha llegado a amenazar en privado con “salir de España” o al menos “reducir drásticamente los empleos en nuestro país”.

Pero ya en julio, con anterioridad a la decisión del Gobierno de elegir a Indra como coordinador en el FCAS, Airbus intentó obligar a Tedae , la asociación española de empresas de tecnologías de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio, a convocar reuniones para repartir las cargas de trabajo relacionadas con FCAS, según las citadas fuentes. Todo ello sin contar con el Gobierno, antes de que el Ministerio de Defensa tomara una decisión sobre quién sería el coordinador nacional, y aun a sabiendas de que es el Gobierno quien reparte las cargas de trabajo, y no el coordinador nacional.

Airbus, según indican fuentes del sector que prefieren permanecer en el anonimato,
ha intentado boicotear repetidamente las primeras reuniones que para avanzar en aspectos relacionados con el FCAS ha querido mantener el Gobierno con la industria española, mediante presiones a la propia Teade.

HOY VISITA ESPAÑA EL PRESIDENTE DE AIRBUS, Y ESTA QUE TRINA

Todos estos movimientos de menosprecio y pulso al Gobierno son previos a la visita que el presidente de Airbus, Guillaume Faury, va a realizar a España a partir del lunes 16, en la que ha exigido una reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la delirante intención de revertir la decisión del Ejecutivo.

El programa FCAS es crítico para España en desarrollo tecnológico e industrial y desarrollo de empleo de alta cualificación. Pero especialmente en clave de soberanía nacional. El Gobierno quiere garantizar, mediante la firma de los correspondientes acuerdos de seguridad, la protección de los intereses esenciales de la Defensa del reino de España para que éstos no sean divulgados, deslocalizados o exportados sin autorización previa del Estado español a personas o entes no nacionales que atiendan o puedan atender a intereses económicos o de terceros gobiernos. Así como la protección del proceso de capacitación industrial y tecnológico necesario, de la garantía de suministro y de la libertad de uso por parte del Gobierno de España frente a los intereses externos que puedan ejercer control o influencia sobre los mismos.

El Gobierno español se muestra firme en no aceptar ningún tipo de presión y chantaje por parte de la compañía

En este punto, Airbus no es una empresa española como si lo es Indra, que incluso está participada en un 18,7% por el Estado. La capacidad del Gobierno de tener un acuerdo con Indra, que tiene sus órganos de gobierno en España, y por tanto la capacidad de decisión en España, protege absolutamente los intereses nacionales y la soberanía nacional.

Fuentes de la Abogacía del Estado consultadas por MERCA2, tienen serias dudas acerca de si Airbus puede firmar un acuerdo de seguridad nacional.

Airbus además, ya participa en el programa. Es la empresa coordinadora designada por el gobierno alemán (Francia, al igual que España ha optado por otra opción; ha elegido a Dassault). La presencia de Airbus como representante alemán, si España hubiera tomado la misma opción podría provocar conflictos de interés entre la industria alemana y la española.

Los propios sindicatos de Airbus han comunicado la pasada semana que en la compañía lleva tiempo ninguneando al Gobierno español y que Airbus España no queda capacidad de decisión propia, entre otras cosas porque no hay españoles en los órganos de decisión del grupo.

FCAS es definido como un sistema de sistemas… y Airbus vendió hace años su empresa de sistemas. Indra, a ojos del ejecutivo, ha demostrado una alta capacidad en el desarrollo de sistemas relacionados con la Defensa, y en España tenemos empresas que han demostrado sobradamente su capacidad para participar en grandes consorcios europeos aportando valor y tecnologías de primer nivel. Indra es un representante de primer nivel de la industria nacional de defensa, formada fundamentalmente por pequeñas y medianas empresas, que apuestan por el conocimiento y el desarrollo de su capacidad exportadora.

El Gobierno ha mostrado su interés por que Airbus e Indra lleguen a acuerdos puntuales que permitan unir fuerzas en representación de la industria española.

La carga de trabajo no es decidida por el coordinador industrial. Esta será aprobada por el Gobierno de España mediante la aprobación del Plan tecnológico e industrial elaborado por el Ministerio de Defensa en colaboración con otros ministerios, como el de Industria, el de Ciencia e Investigación y el de Hacienda a través de la SEPI.

Esta elección de Indra como coordinador industrial no significa merma alguna para las expectativas de Airbus España. El Gobierno garantiza a Airbus que recibirá la misma carga de trabajo y de la misma calidad que si hubiera sido ella la designada como coordinador industrial, asumiendo que Airbus no quiera aprovechar FCAS para crear nuevas capacidades que compitan con las ya existentes en la industria española.

Airbus e Indra no compiten entre sí. Sus áreas de influencia son diferentes por lo que aparentemente la elección de Indra no supone perjuicio alguno para Airbus.

Por lo tanto, la elección de Indra como coordinador no tiene por qué cambiar la política industrial de Airbus en España (y más concretamente en Andalucía).

Los comentarios acerca de que peligran puestos de trabajo de Airbus España por la elección de Indra como coordinador nacional no tienen sentido. Airbus sabe (entre otras cosas porque ya está en el consorcio representando a Alemania) que en los próximos siete a ocho años se van a llevar a cabo las fases de desarrollo del FCAS. Y las de producción (que afectan a las plantas de producción de Airbus y de toda la industria española) comenzarán una vez finalizado este periodo.

Por lo tanto, la plantilla de Airbus España está actualmente dimensionada con una carga de trabajo que no tiene que ver con producción de FCAS, sino por otros proyectos de Airbus.

Fuentes cercanas a la ministra de Defensa declaran estar “alucinados y sorprendidos” por la presión y coacción de Airbus

No conviene olvidar que el Ministerio de Defensa tiene comprometidos con Airbus más de 20.000 millones de euros en diferentes programas y que durante los próximos cinco años recibirá entre 500 y 1.000 millones de euros anuales procedentes de los programas ya aprobados.

Indra tiene en España cerca de 28.000 empleados (de los 47.000 totales) y está presente en 30 provincias con sedes repartidas por todas las comunidades autónomas. Y más del 80% de sus profesionales son ingenieros, titulados o técnicos de alta cualificación, según información publicada por la compañía.

Fuentes cercanas a Margarita Robles, Ministra de Defensa declaran estar literalmente “alucinados y sorprendidos” de la reacción chantajista y prepotente de Airbus, y comentan internamente que ellos “no son tan dóciles como los gobiernos del PP, ni se dejan impresionar por las grandes corporaciones”. El ministerio afirma que están “cuidando los intereses de España y de la industria española a largo plazo, y que sus decisiones son soberanas y no atenderán a chantajes ni presiones”.