El expresidente de Telefónica, César Alierta, ha sido uno de los personajes clave en la transformación digital que han llevado a cabo tanto España como Latinoamérica. Debido a su posición al frente del operador azul ha tenido que gestionar la evolución de un asunto tan importante como las telecomunicaciones. Ahora, sin el trajín de dirigir una multinacional en el día a día, el aragonés está al frente de la fundación de la compañía.

Y no se trata de una tarea menor. Como comentó el aragonés durante la celebración de los Premios MERCA2, donde recibió el reconocimiento en la categoría de Acción Social, el actual presidente de la compañía, José María Álvarez-Pallete, se conjuró junto a él para llevar la educación digital a los lugares más necesitados.

Y así han hecho. ProFuturo nace con la vocación de transformar la educación de 10 millones de niños en 2020. Impulsado por Fundación Telefónica y Fundación Bancaria ”la Caixa”, el programa tiene como misión reducir la brecha educativa en el mundo proporcionando una educación digital de calidad a niños y niñas de entornos vulnerables de África Subsahariana, América Latina y Sudeste Asiático.

Su propuesta educativa incorpora tecnologías, contenidos educativos y metodologías de enseñanza-aprendizaje a docentes y alumnos con el objetivo de transformar la educación de niños y niñas. Además, este proyecto tiene vocación de acoger y promover la participación de otras empresas e instituciones y aspira a crear una gran red internacional de centros que enseñan, aprenden y comparten conocimientos para lograr, entre todos, una educación mejor en el mundo.

ALIERTA BAJA A LA ARENA

Durante la ceremonia de entrega de los Premios MERCA2, César Alierta contó varias anécdotas en primera persona sobre sus viajes a los lugares donde la fundación está desarrollando su trabajo. De esta manera, el expresidente de Telefónica escenificó de manera clara hasta qué punto está involucrado con el proyecto.

Entre los grandes retos a los que se enfrenta la fundación es que haya 50 millones de niños que no tienen acceso a la escolarización. Así recientemente César Alierta reconoció que “hace 10 años, la educación digital era impensable. La educación digital significa dar una educación de buena calidad a cualquier niño del mundo. Significa que un niño en África podrá recibir la misma educación que un niño en Berlín o en Nueva York”.

Algunos de los ejemplos se ven en la la iniciativa que cuenta con un proyecto piloto en Angola, en la provincia de Luena, en el que participan 60 profesores -cuya formación en nuevas tecnologías también es decisiva-, 2.700 niños y también adultos que reciben cursos de alfabetización. La idea es llegar ahora a otros países africanos, asiáticos y latinoamericanos.