Museo Reina Sofia

Hace casi dos meses que se cerraron las puertas de los museos españoles. Las salas del Prado y del Reina Sofia vacías han sido una de las imágenes más difundidas durante el confinamiento. Sin embargo, la crisis sanitaria ha llegado a dejado en una especie de limbo a las exposiciones temporales. Por extensión, las gestiones administrativas relativas a esta modalidad expositiva también se han paralizado

Los contratos públicos para el montaje, desmontaje, embalaje o protección de las piezas que forman las exposiciones temporales, entre otras acciones, han quedado suspendidos o interrumpidos a causa de la covid-19. Las exposiciones temporales han constituido una de las principales preocupaciones, y desde los museos se apelaba a la comprensión y la generosidad para tratar de alargar dichas exposiciones o aplazarlas en otros casos. 

La agenda del Museo del Prado para los próximos meses esta al completo. Los meses de verano destacan por la gran afluencia de turistas que visitan la pinacoteca. ‘Marinus. Pintor de Reymerswale’ era una de las exposiciones temporales que tenía prevista el Prado entre el 23 de junio y el 20 de septiembre. Esta exposiciones era relativamente significativa para el museo, que conserva gran parte de las obras atribuidas al pintor, y ahora tenía la ocasión de ampliar temporalmente la colección en una exposición. 

La exposición no se ha cancelado, pero si ha sufrido algunas modificaciones. La crisis sanitaria ha obligado a interrumpir el procedimiento para la presentación de ofertas para dar con una empresa que se encargase del transporte y embalaje de las obras de la exposición ‘Marinus’. El presupuesto previsto para el desarrollo de este proceso es de 90.000 euros.

Además de la licitación para el transporte y embalaje de las obras, la dirección del museo abrió otro procedimiento para el montaje y desmontaje de la exposición en sí misma. El presupuesto para esta acción es más reducido y asciende a 30.000 euros. Aunque igual que con el anterior, el 14 de marzo se suspendió el plazo de presentación de ofertas. 

Unos días antes, también en el mes de junio, da comienzo la exposición ‘Caracci. La capilla Herrera’. Esta muestra temporal estará abierta al público el 16 de junio hasta el 20 de septiembre. Sin embargo, una semana antes de que se decretase el estado de alarma se cerró la licitación. El 5 de marzo se aceptaron las ofertas definitivas para encargarse de los mismos procesos que en ‘Marinus’. En este caso, el presupuesto de ambas se fijaba en 125.000 euros

LOS CONTRATOS DEL  REINA SOFIA 

El Prado no es el único que ha paralizado la adjudicación de contratos en relación a sus exposiciones temporales. Próximamente, el Reina Sofia acogería la exposición ‘Concha Jerez. Que nos roban la Memoria’ y ‘Anna-Eva Bergman’, entre otras muestras temporales. Igual que ocurría con el Prado, el coronavirus ha obligado a la dirección del museo a paralizar el procedimiento de adjudicación del contrato para llevar a cabo acciones relativas a dichas exposiciones. 

Los plazos para presentar ofertas para el transporte de recogida y devolución de las obras de cada exposición se ha visto interrumpido. En el caso de ambas exposiciones, el plazo se retomará una vez vuelva la nueva normalidad. El contrato para la exposición ‘Concha Jerez. Que nos roban la Memoria’ es de 22.800 euros; mientras que, según aparece en la documentación relativa a la misma, el valor del contrato para ‘Anna-Eva Bergman’ era de 85.000 euros

Las directrices fijadas por el gobierno en cuanto a las fases de desescalada señalan el día 11 de mayo como la vuelta de los museos. Los órganos directivos de muchos espacios museísticos de España no lo ven claro. Las condiciones de apertura, entre las que destaca que solo estará permitido completar un tercio de su aforo, no convencen. El Prado, el Reina Sofia y el Thyssen ya se ha pronunciado sobre este plazo, y los tres han confirmado que no abrirán el 11 de mayo, sino que esperarán algunos días más para contar con las medidas de protección necesarias. 

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