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Foto: Bloomberg.

Los últimos acontecimientos han cambiado el esquema para muchos de los que siguen de cerca el entorno bursátil. Muchos inversores se están planteando esta pregunta clave tras el buen desempeño de las bolsas en estos meses y la corrección experimentada en mayo. ¿Qué es recomendable hacer?

La moderación en el discurso de la Reserva Federal estadounidense provocó un descenso significativo del rendimiento del mercado de bonos al despejar todos los temores de subidas de los tipos de interés, lo que a su vez ha impulsado los mercados bursátiles. Sin embargo, esto nos plantea la siguiente cuestión: ¿esto abre el camino para que los mercados bursátiles sigan subiendo?

Benjamin Melman, CIO Asset Allocation and Sovereign Debt, de Edmond de Rothschild AM en el que ofrece sus perspectivas y el posicionamiento actual de la cartera, señala que cualquier caída de los activos de riesgo, como la reciente corrección vista en mayo, invita siempre a “revisar el presupuesto de riesgo”. Esto es especialmente tentador en la actualidad, ya que el rally de principios de año “podría tener aún más recorrido”.

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Sin embargo, sostiene que en este momento es mejor “seguir siendo relativamente cautelosos”. Y es que la caída del mercado fue relativamente leve y las razones detrás su postura prudente respecto al mes anterior continúan siendo válidas, según su opinión.

A corto plazo, existe la amenaza de una guerra comercial y existe algo más de riesgo en el mercado “debido a las masivas posiciones cortas sobre el VIX, mientras que a medio plazo nos encontraremos señales que abogan por un final de ciclo”. Las valoraciones no son excesivas, pero tampoco son especialmente atractivas ya que “nos encontramos en la fase madura del ciclo económico”.

Como contexto de fondo, los mercados han tenido parcialmente en cuenta el aumento del riesgo de una guerra comercial, pero es probable que sobreviva alguna retórica proteccionista hasta las próximas elecciones de Estados Unidos ya que Donald Trump piensa que será el claro ganador. En lo que respecta a China, los demócratas también han terminado apoyando la estrategia de Donald Trump frente al comercio.

Una vez que se firme un acuerdo entre ambas partes, por mínimo que sea, según argumenta Melman, “la tregua subsiguiente dejará vía libre a Donal Trump para centrarse en el sector de la automoción y en Europa”.

En este sentido, habría que tener en cuenta que las importaciones de automóviles de EE.UU. ya son bastante significativas y que si se aprueba la versión 2.0 del NAFTA, los fabricantes de automóviles de EE.UU. “serían aún menos competitivos ya que repercutiría en unos mayores costes de producción”.

Asimismo, los últimos datos macroeconómicos (PMI e IFO) han mermado ligeramente las expectativas de una recuperación durante la segunda mitad del año tanto en China como en Europa.

El experto argumenta que es cierto que la gran diferencia con anteriores finales de ciclo radica en el papel de los bancos centrales, los cuales “están cada vez apuntalando a una mayor duración del ciclo actual, donde podríamos ver de nuevo políticas monetarias menos restrictivas”.

Pero el apoyo de la Reserva Federal no “es ilimitado”, añade. Su postura actual es neutral y sin sesgos, por lo que el recorte de 25 puntos básicos en los tipos de interés que pronostica el mercado para finales de 2019 es únicamente una apuesta de algunos inversores. El entorno actual tendría que” deteriorarse mucho más para que la Reserva Federal interviniera, teniendo en cuenta que el apoyo de la autoridad monetaria a los mercados  está totalmente descontado”.

FACTORES A TENER EN CUENTA PARA LA SUBIDA DE LOS MERCADOS

Una vez que conocemos el escenario, la incógnita a resolver es en qué se puede fundamentar una posible subida de las bolsas. Harald Berres, gestor de Ethenea Independent Investors S.A., apunta a tres pilares básicos: valoración, evolución económica y el ciclo en el que nos encontramos en estos momentos.

Con respecto al primero, una mirada más de cerca revela que “los mercados de valores no están sobrevalorados en la actualidad”, asegura el experto. Tanto Europa como Estados Unidos están en línea con la media a largo plazo y todavía “deberían tener potencial, debido a los tipos de interés extremadamente bajos”.

En relación con la evolución de la economía como punto relevante para el comportamiento de las bolsas, observa “una recuperación en los indicadores económicos iniciales”. Mientras que Estados Unidos nunca ha sido particularmente débil en términos económicos, China está comenzando a recuperarse y también hay tendencias positivas en Europa, que “deberían continuar apoyando a los mercados de valores”.

En este sentido, en cuanto a la cuestión de la evolución futura del ciclo actual, vale la pena echar un vistazo a los “ciclos anteriores”. Por supuesto, hay signos de fatiga después de 10 años con precios más o menos crecientes, afirma.

Con todo, hubo dos ciclos en el pasado que fueron más pronunciados y que, duraron unos 20 años cada uno, duraron más que el ciclo actual, analiza el experto. El primer ciclo duró de 1949 a 1968 y el segundo de 1982 a 2000.

Así, si comparamos el entorno actual de la renta variable con estos dos ciclos, es evidente que hoy en día “la renta variable tiene aún más potencial, especialmente si los tipos de interés se mantienen bajos”.  

En resumidas cuentas, los tres factores, la valoración, la economía y el ciclo, “favorecen a las acciones y, como resultado, éstas tienen el potencial de subir aún más”, tal y como describe Berres.

Si lo comparamos con los tipos de interés, las acciones ofrecen, con diferencia, “el perfil de riesgo/rentabilidad más atractivo”. Por el contrario, siempre debemos tener en cuenta que la bolsa no sólo se mueve en una dirección, la volatilidad está con nosotros y está “aquí para quedarse”.

Berrers concluye que necesitamos ver la volatilidad como nuestro amigo y no como nuestro enemigo, ya que “sólo la volatilidad ofrece una vía para comprar acciones a niveles atractivos”.