La exitosa historia de PlayStation, propiedad de Sony, ha tenido un solo asterisco en sus casi 30 años. La anécdota se remonta a la primavera de 2007, cuando los contendientes habituales, Nintendo y Microsoft, atisbaron la posibilidad de derrocar al dictador japonés en el mercado de videoconsolas. La novedosa, y barata, Nintendo Wii se convirtió en un fenómeno. A su vez, la Xbox 360 caló en el gran público en Europa y América, gracias a su sistema live de juego online. Mientras, la nueva PS3 no encontraba acomodo en el mercado, su pecado carnal: un precio desorbitado.

En aquel momento, la firma japonesa probablemente pecó de cierta soberbia, aunque la situación invitaba a ello. En pleno 2007, con el mundo viviendo a todo trapo, y con una cuota de mercado nunca vista, gracias a la que ha sido una de las videoconsolas más exitosas de la historia, la PlayStation 2. Así, el precio de venta que puso para la siguiente generación, que era la PS3, fue de 599 dólares, muy por encima que la Xbox 360 (399 dólares) o la Wii (249 dólares).

Un pecado que Sony parece comprometido a no volver a repetir. De hecho, la siguiente generación la PlayStation 4 volvió a ganar terreno gracias a un precio mucho más competitivo, de 399 dólares, mientras que su gran competidor Xbox One salió al mercado por 499 dólares. El problema de Microsoft no solo fue el precio, sino también de marketing. Ahora, años después se acerca una nueva batalla, con las consolas de novena generación, en la que el precio volverá a ser irremediablemente uno de los actores principales que moverá el mercado.

PLAYSTATION 5 Y XBOX SERIES X, ¿EL LÍMITE LOS 500 DÓLARES?

El hecho más evidente de la nueva generación de consolas es que su coste, al menos de fabricación, será más alto. Una potencia mayor con mejores chips, la nueva tecnología de gráficos como el trazado de rayos o la mayor capacidad en memoria y almacenamiento significan dos cosas: un mejor resultado visual y de desempeño para los jugadores y un coste de software mucho más alto. Por lo que el aumento de precios, respecto a la octava generación, será segura al menos para la PlaySation 5.

Pero, cuánto es la pregunta del millón. Para dar una respuesta al interrogante primero hay que acudir al coste de fabricación que tiene la nueva consola de Sony que se presentó en el último evento de la firma, Future of Gaming. “Creemos que la factura llegará a alrededor de 500 dólares para la PS5”, señala un informe interno de Bloomberg. La cifra supone un fuerte incremento desde los 372 dólares de la PS4 y empujaría el precio final, siempre y cuando se mantenga el mismo margen, hasta los 529 dólares, aproximadamente.

Aun así, Sony, también Microsoft cuyos costes de fabricación son muy parecidos, cuenta con una ventaja. El hecho de que la consola sea digital, que no necesita la unidad óptica 4K, puede ahorrar por consola entre 50 y 80 dólares, por lo que el precio final rondaría los 499 dólares. “La PS5 y la Xbox Series X podrían ser rentables por unidad a ese precio”, señalan los analistas de Bloomberg. Aunque, eso sí, para aquellos que todavía prefieren la consola con unidad de disco el precio podría rondar los 599 dólares, lo cual tampoco sería un problema puesto que “aquellos que todavía compran discos y aprovechan los intercambios pueden ver el valor en los precios más altos”, explican.

SONY MANTENDRÁ LA HEGEMONÍA, UNA GENERACIÓN MÁS

Sony mantendrá el liderazgo sobre Microsoft, gracias a su lanzamiento adelantado y la diferenciación que le permiten sus juegos propios. De hecho, el Future of Gaming no solo dejo las primeras imágenes de la PlayStation 5, sino que vino con más novedades que eclipsaron las noticias sobre la nueva Xbox. En concreto, la firma nipona anunció que su consola contará con 11 títulos exclusivos, incluidos juegos propios y de terceros, frente a los tres con los que cuenta, por el momento, la nueva Xbox Series X. Una circunstancia que refuerza la ventaja competitiva del actual líder del sector.

Además, la compañía japonesa está bien posicionada en el que se espera próximo gran avance del sector: la realidad virtual. Con todo ello, Sony con PlayStation 5 reforzará la experiencia del usuario gracias a reducir los tiempos de carga y ofreciendo juegos de alta calidad con expansiones personificadas. Pero, su rival no se lo pondrá tan fácil como en la última batalla. Microsoft cuenta con sus armas para intentar captar el mayor número de usuarios en el mercado.

En primer lugar, la firma es consciente de sus fallos con el lanzamiento de Xbox One. El abultado precio, por encima de la PS4, limitó su mercado, pero también el hecho de venderla como un aparato multimedia en lugar de una consola. Por ello, la compañía limitará el precio de salida, los 500 dólares parecen la barrera, aunque suponga perder algo de dinero inicialmente. Al fin y al cabo, si alguien puede ese es la firma de Bill Gates. También este mes de julio anunciará al mercado, en un nuevo evento, las novedades en forma de nuevos títulos. Por último, hay que recordar que Xbox Series X como sus antecesoras vence a su rival japonesa en la mayoría de especificaciones como Chips, bando de ancha o almacenamiento.