Sergio Ramos: "El sabor es agridulce porque estamos obligados a ganarlo todo".

Conseguir puestos de vanguardias en el fútbol mundial es una misión muy difícil. Hay muchas implicaciones de por medio, y más cuando España tiene LaLiga, una de las competiciones más complicas de las que existen en todo el orbe. El Real Madrid es de esos combinados que piensa con cabeza fría cada una de las decisiones que tomará sobre el destino de sus jugadores.

Si bien es cierto que el panorama actual luce como una prueba de fuego para plantear una mejor cara para la próxima temporada, la oncena que hasta el momento dirige el francés con ascendencia argelina, Zinédine Zidane, desde ya está evaluando esos cambios significativos que los lleven a ese ritmo e ímpetu mostrado en el torneo local.

No es un secreto que lo mostrado recientemente en las eliminatorias por la UEFA Champions League, sirvió de ejemplo para que la directiva de los merengues busquen por doquier ese estilo de juego desequilibrante y único que en este deporte es más que imprescindible. La actuación de los blancos ante el Manchester City quedará para el olvido.

Pudimos observar un Real Madrid sin brillo, ni mucho menos contundencia, se vio bastante apagado. Por más triste que se lea, de un momento a otro, la garra de la oncena merengue estuvo en un hueco sin salida que le costó trascender en la competición más importante de Europa. Sabíamos que el resultado iba a ser crucial para club. Te presentamos las claves sobre lo que se puede venir en los próximos días.

El Real Madrid no sorprendió y cedió terreno

El Real Madrid no sorprendió y cedió terreno

Así es el fútbol, unas veces se gana, y otras se pierde. En los primeros compases de este compromiso habían muchas expectativas, se esperaba una vuelta al marcador para regalarle al público una eliminatoria entretenida. Pero lejos de serlo, los hinchas quedaron casi que decepcionados, el éxito en LaLiga movió las fibras de millones de personas y este era otro desafío que debían superar los blancos para seguir con ese ímpetu arrollador que siempre los ha caracterizado.

Claro está, hubo un factor que mermó un poco esa remotanda de ensueño que esperaban los seguidores. La tarjeta roja a Sergio Ramos en el Santiago Bernabéu le dio un nuevo horizonte a esta llave con el City, que pese al hambre de la plantilla española por imponerse en la cancha, puso las cosas de difícil, a imposible. De ahí surge un dicho en el balompié, y es que cada partido debe jugarse con inteligencia.

El conjunto inglés capitaneado por Pep Guardiola supo aprovechar los errores del Real Madrid, la mayoría a nivel defensivo, logrando de esta manera ejercer su dominio durante los 90 minutos de partido para llevarse el choque por un (1-2), y el global quedó a favor de los celestes (2-4).