Air Europa

A sus 77 años de edad, Juan José Hidalgo o “Pepe” como se le conoce, no tiene problemas en decir lo que piensa. Emprendedor desde los 19 años, creó un imperio turístico con Globalia –grupo que actualmente preside, aunque es su hijo Javier quien lo dirige como consejero delegado–. Sus apariciones públicas han menguado, pero cuando abre la boca es de los que no tienen pelos en la lengua para reclamar o dejar en el aire alguna que otra polémica no resuelta.

Las últimas las ha lanzado durante la celebración del V Foro Hotusa Explora. En su intervención inicial, Hidalgo hizo un llamamiento al Gobierno sobre el transporte terrestre y más concretamente sobre el autobús. “Necesita una renovación. Las líneas llevan obsoletas desde hace años. Además, hay que dar un vuelco a las licencias para actualizar la gestión”, señaló.

De forma indirecta, y bastante sutil, el dueño de Globalia estaba denunciando el sistema del transporte por autobús en España y un reparto de licencias que favorece a una compañía por encima de las demás: Alsa. Un eterna polémica que sigue atascada.

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En España, el sistema de explotación del transporte regular de viajeros por carretera funciona de la siguiente manera: se concede por concurso público a una sola empresa el servicio en una determinada ruta entre dos ciudades. Este favorece, como ya denunció Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), “monopolios temporales”, que, en muchos casos se alargan por los problemas de licitaciones del Ministerio de Fomento.

Eso quiere decir que si un ciudadano quiere viajar de Madrid a Logroño con parada en Soria solo encontrará una empresa que realice el trayecto. Esta empresa tiene el monopolio natural de dicha ruta. En concreto, la adjudicataria de esta ruta es Alsa, la misma que acapara la gran mayoría de rutas nacionales y regionales. De hecho, es la mayor contratista del Gobierno y la mayor empresa de autocares de España con una flota superior a los 3.000 autobuses.

¿Y por qué se queja Hidalgo? Porque el grupo cuenta con una división de autocares, bajo la marca Globalia Autocares. Mientras Alsa copa las grandes líneas nacionales, Globalia solo tiene en su haber un triunfo. En 2017, se hizo con la línea Alicante‐Cartagena‐Murcia, la primera ruta regular que ganó el grupo turístico de las licitadas por la Dirección General de Transporte Terrestre, tras los cambios acometidos en los pliegos para introducir una mayor competencia en el sector. En la actualidad opera ocho rutas repartidas entre Alicante y Murcia.

Y en cuanto a la parte económica, la situación de la filial de autocares es mejorable. En 2017, registró unas ventas de 35,8 millones de euros, un 2,2% que el año anterior, según los datos del Registro Mercantil recogidos por Insightview. Or otro lado, su beneficio fue de 1,33 millones, un 16,6% menos.

OTRO ‘RECADITO’ PARA AENA Y LAS AGENCIAS

En su intervención en el foro, Hidalgo también tuvo ocasión de dejar otros dos recados. El primero a Aena, con su presidente, Maurici Lucena, presente en el momento. “En 2022 tendremos una flota más moderna, que no contamina. Más renovación no puede haber. Luego llegarán los modelos de Boeing”, apuntó el empresario. Para finalmente decir que en Barajas “nos hace falta una mayor comodidad para ver si podemos dar cabida a tantos aviones que nos llegan”. Iberia tiene su propia terminal, la T4; pero Air Europa, la aerolínea del grupo, no. Quizás estaba pidiendo un hueco parecido.

Y sin salirse del sector aéreo, Hidalgo vaticinó el fin de las agencias de viajes, al menos en el mundo de la aviación y en su labor de venta de billetes. El presidente de Globalia aseguró que “no vamos a necesitar agencias de viajes”. Eso sí, dejó claro que para otros temas sí porque sino, eso sería tirarse piedras contra su propio tejado: Halcón Viajes forma parte de su grupo.