hacer patatas bravas en casa

Las patatas bravas son una de las tapas más típicas que nos podemos encontrar en los bares españoles. Sin embargo, a la hora de hacerlas en casa nos encontramos con que no nos saben tan ricas como en el bar. Y dado que ahora lo de tomar unas cañas y unas tapas en nuestra terraza favorita está cada vez más complicado, es hora de buscar una solución.

¿Quieres hacer unas bravas de escándalo? Pues presta atención a lo que vamos a contarte, porque tenemos todos los trucos para que el resultado sean unas patatas crujientes por fuera y tiernas por dentro, y una salsa con su punto justo de espesor y de picante. Te gustarán tanto que las acabarás haciendo muy a menudo.

Cómo freír las patatas bravas para que queden perfectas

patatas bravas picantes

Muchos creen que preparar unas buenas bravas depende solo de la salsa, pero no es así. Lo primero que tenemos que hacer es elegir unas patatas de calidad, las pelamos, las lavamos y las cortamos en taquitos. Después llega el momento de ponerlas en la sartén, y aquí conviene ir con cuidado.

Primero las vamos a freír con el aceite a temperatura media. Esto hará que se vayan dorando por fuera y por dentro se queden tiernas. Si las vamos a consumir más tarde, podemos sacarlas después de unos ocho o diez minutos a fuego medio y retirarlas para que no se queden demasiado secas.

En el momento de consumirlas las pasamos por aceite a temperatura alta hasta que cojan color dorado por fuera, evitando que se queden demasiado oscuras. Basta con tres o cuatro minutos. Para conseguir un resultado óptimo utilizaremos siempre aceite de oliva virgen extra que esté totalmente limpio, nada de reciclar aceite para esta receta, así evitamos que se mezclen sabores. Te contamos otras claves para bordar las patatas bravas, los ingredientes y la preparación paso a paso.