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El número de jóvenes en paro menores de 25 años aumentó en 112.200 personas en el tercer trimestre del año, lo que supone un 22% más respecto al trimestre anterior, situándose la cifra total de jóvenes en situación de desempleo en 622.400, su cifra más alta en cuatro años.

La tasa de paro juvenil escaló así hasta el 40,4% a cierre de septiembre, tasa ocho décimas superior a la del trimestre anterior (39,6%), y 8,8 puntos por encima de la de hace un año (31,6% en el tercer trimestre de 2019).

De esta forma, la tasa de paro juvenil vuelve a sobrepasar el 40%, lo que no sucedía desde el primer trimestre de 2017, cuando alcanzó el 41,6%, según datos extraídos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que recoge el efecto de la crisis sanitaria y del fin del confinamiento en el mercado laboral.

Por su parte, el número de activos menores de 25 años se disparó en 250.600 personas entre julio y septiembre (+19,4%), hasta situarse en 1.538.700 personas, su cifra más alta en dos años.

Entre julio y septiembre, el paro subió entre los jóvenes de 20 a 24 años en 70.300 desempleados (+17,5%), mientras que creció en 41.900 entre los de 16 a 19 años (+38,7%).

El paro también subió en el resto de franjas de edad: entre las personas de 25 a 54 años aumentó en 205.200 desempleados (+8,6%), y entre las personas de 55 y más años en 37.600 desempleados (+7,9%).

De los más de 3,72 millones de parados contabilizados en España al finalizar septiembre, el 16,7% son jóvenes menores de 25 años y un tercio (el 33,5%) son parados de larga duración (más de un año en el desempleo).

El número de parados de larga duración se disparó en 230.800 personas en el tercer trimestre, un 22,7% respecto al trimestre anterior, hasta situarse en 1.248.300 personas. En el último año, los parados de larga duración han aumentado en 37.900 personas (+3,1%).