Telefónica
José María Álvarez-Pallete; pte de Telefónica

Para el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, los últimos meses han sido de todo menos tranquilos. Ni siquiera la pandemia declarada por el coronavirus, que ha paralizado todo el planeta, ha sido impedimento para que el máximo responsable del operador azul no haya seguido su hoja de ruta, tal y como la tenía trazada. El último paso ha sido volver a poner en orden el negocio de Centroamérica.

Así, tal y como ha adelantado este martes MERCA2, Telefónica mantiene sus planes estratégicos corporativos con sus filiales de Latinoamérica y, en concreto, en estos momentos tendría muy acelerada la venta de su división de Costa Rica, una vez que Millicom se echó atrás en el proceso de compra que le llevó a adquirir, también, las sociedades de Nicaragua y Panamá.

Así, mientras se tramita por la vía legal la retirada de Millicom en la compra de Telefónica Costa Rica, según fuentes conocedoras de la situación, la compañía de Centroamérica estaría en pleno proceso de ‘due diligence’ para efectuar la valoración monetaría del operador tico en un nuevo contexto tras la pandemia del coronavirus. Con respecto a la posible venta de la compañía, fuentes oficiales de Telefónica declinan hacer comentarios sobre posibles operaciones en curso. En todo caso, según explican fuentes del sector a MERCA2, la venta de Costa Rica se habría acelerado en las últimas semanas, y estaría abierto un proceso para poner precio a la división de Centroamérica, uno de los grandes activos que queda en estos momentos por vender.

Con esta operación, Pallete habría reconducido una situación que él mismo inicio a finales de 2019, y que se torció con la ‘escapada’ de Millicom. En concreto, el presidente de Telefónica fue en persona a Latinoamérica antes de las pasadas navidades para reunirse con los equipos locales y explicar la situación. El viaje se centró, sobre todo, a la parte Sur donde se encuentran algunos de los principales mercados de la región y donde, además, ha habido tradicionalmente mayor conflictividad política y corporativa.

En cuanto a Centroamérica, con las ventas de El Salvador y Guatemala a Carlos Slim; y las de Nicaragua y Panamá a Millicom, con éstas no hubo conflicto; tan solo quedaba por aclarar Costa Rica. Y de esta manera, incluso antes de resolver la vía legal que ha interpuesto, ha querido acelerar el ritmo de venta y buscar otros compradores interesados. Que bien puede ser el magnate mexicano o el fondo con raíces islandesas Novator Partners.

Bajo este contexto, y pese a que todavía quedan importantes frentes que cerrar, parece que Telefónica quiere volver a coger ritmo. Sobre este punto, la CFCO del grupo, Laura Abasolo, ya fue muy clara durante la última presentación de resultados en los primeros meses de 2020. “Continuamos trabajando a toda velocidad“. No se trata de ningún secreto. Telefónica tiene todos los frentes activados, igual que ha surgido en Reino Unido. El único “pero” es que en Hispam por ahora va más lento de lo que parece (o al menos parecía hasta esta semana). Se han hecho reorganizaciones societarias en Perú y Colombia, pero en el transcurso el mercado sigue devaluando los activos de la zona.

LA ASPIRACIÓN DE TELEFÓNICA

Junto al cierre de las desinversiones en Hispam, José María Álvarez-Pallete fue muy claro hace unas semanas en la junta general de accionistas. Se mostró confiado en que la ejecución del plan de acción puesto en marcha por el grupo de telecomunicaciones en noviembre de 2019 se verá reflejado en la cotización de la acción de la compañía, que se ha visto afectada por el impacto de la crisis generada por el covid-19.

Durante su intervención en la junta de Telefónica, Pallete señaló que en un “entorno de incertidumbre, los mercados están muy distorsionados” y el precio de la acción se ha visto afectado. De cara a 2020, el presidente del grupo indicó que el objetivo financiero del operador es “optimizar la generación de caja” y defendió que la compañía cuenta con “un balance sólido y una fuerte posición de liquidez” para afrontar los vaivenes de la crisis generada por el covid-19.

“Seguiremos invirtiendo, seguiremos reduciendo deuda y seguiremos manteniendo un dividendo atractivo y sostenible”, manifestó enérgicamente Álvarez-Pallete, quien resaltó que la transformación puesta en marcha les ha permitido “consolidar una senda de crecimiento sostenido y crecer simultáneamente en las principales métricas financieras por séptimo año consecutivo”.

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